Ernesto Martínez Elorriaga/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 25 de febrero, 2020.-Los homicidios de mujeres han ido en aumento, lo mismo que los de hombres, incluso ellas mantienen el 10 por ciento aproximadamente. Por ejemplo, hace una década el promedio anual de homicidios en Michoacán era de 900, y el de mujeres 90.

En 2019, en esta misma entidad, fueron ultimados aproximadamente mil 800 hombres, y 180 mujeres. Es decir, el problema real es que ha venido creciendo el número de asesinatos en general, sobre todo con el empoderamiento del crimen organizado.

En torno a los llamados feminicidios, que se refieren a crímenes por la condición de género, no es sencillo clasificarlos, pero de igual manera, lo importante de señalar que han ido en aumento, al igual que el de los hombres.

Los partidos, ahora opositores, buscan sacar raja política, porque cada vez más se acercan tiempos electorales intermedios, y buscan por todos lados hacer quedar mal al gobierno de la 4T, pero hasta el momento no han tenido demasiado éxito los movimientos armados ni los ataques mediáticos, a pesar de que el PRI es maestro en guerra sucia, pero el PAN lo superó por mucho.

Habría que reflexionar en lo que ha ocurrido desde el inicio de este siglo. Han transcurrido 20 años, y los gastos de seguridad han ido creciendo como nunca, pero lo resultados han sido mínimos. Habría que analizar lo sucedido, pero sin duda la responsabilidad ha sido de los gobiernos y su sistema de seguridad.

Es muy temprano para enjuiciar al presidente López Obrador, pero al igual que ocurre en otros rubros, el sistema de seguridad heredado estaba totalmente descompuesto. Lo mismo que en otras áreas donde prevaleció la corrupción e impunidad.

Es cierto que urgen cambios para frenar homicidios, delincuencia común y crimen organizado, pero llevará tiempo porque se trata de todo un engranaje en el que se involucran diferentes sectores sociales. Duelen mucho los delitos que tienen que ver con mujeres y niños, pero el sistema político mexicano estaba al borde del abismo, y recuperarlo representa todo un reto, y no precisamente para quienes destruyeron, abusaron y saquearon a la nación con toda alevosía y ventaja. Finalmente, la inseguridad y violencia afecta a todos por igual, no solo a las mujeres.