Ernesto Martínez Elorriaga/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 16 de enero.-Primero habría que partir del hecho de que las comunidades indígenas han sido marginadas del desarrollo social del país. Los gobiernos de los tres órdenes de gobierno han responsabilizado de ese rezago a los propios pueblos originarios. Pero no es así. Más bien se han aprovechado de sus usos y costumbres para no hacer nada o muy poco.

Más bien, desde las distintas formas de poder han sido explotados y sus riquezas saqueadas, muchas veces con la complicidad de algunos vivales de las propias comunidades. En algunos pueblos hay avances, pero todo aquel que quiere salir adelante, lo más común es que abandonen sus lugares de origen y se trasladen a alguna ciudad para emprender un negocio o una carrera profesional.

No obstante la mayoría sigue viviendo en pobreza, sobreviviendo de lo poco que da la tierra y del trabajo artesanal. Desde hace al menos dos décadas, algunas comunidades  se han alejado de los gobiernos y de los partidos, y han privilegiado el autogobierno. Ahora otros pueblos prefieren que el gobierno municipal les entregue la parte proporcional del presupuesto que les corresponde, porque de otra manera nunca obtienen un beneficio.

La comunidad purépecha de Uruapicho, municipio de Paracho, recibirá la parte proporcional, de acuerdo al número de habitantes, del presupuesto que recibe  el ayuntamiento por parte de la administración estatal, informó el asesor del Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM), Pavel Guzmán.

El pasado 13 de enero, autoridades civiles, comunales y tradicionales de Urapicho y el ayuntamiento de Paracho, firmaron un convenio para la entrega del presupuesto directo a la comunidad,  bajo el derecho constitucional e internacional, y asesorados por el Colectivo de Abogados Indígenas Juchári  del CSIM.

En 2012, la comunidad de Uruapicho se levantó en armas en contra del crimen organizado, posteriormente, en  2015, en asamblea general, resolvió no participar en las elecciones federales y no permitir la instalación de casillas, lo anterior, como expresión concreta de su libre autodeterminación.

La firma del convenio, facultará a la comunidad a administrar directamente la parte del presupuesto que proporcionalmente les corresponde, conformar un consejo de gobierno comunal y realizar un plan de desarrollo, avalado por la máxima autoridad de la comunidad que es la asamblea general. 

 Otras comunidades que manejan su propio presupuesto, sin intervención del gobierno municipal son Nahuatzen, Sevina, Comachuén, Arantepacua; San Felipe de Los Herreros; Pichátaro, Santa Cruz Tanaco, entre otros, y están en proceso Aranza, Ahuiran, Pomacuarán, Quinceo y Cheranástico, todos estas comunidades de las región de la Meseta Purépecha.

 Cabe señalar que esta libre determinación de los pueblos originarios no ha sido del agrado del sistema partidistas que representa el órganon electoral local, los partidos políticos y el gobierno estatal, por razones obvias.