Ernesto Martínez Elorriaga/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 26 de mayo, 2020.-En general, los grupos  conservadores de México además de privilegios tienen su forma muy particular de entender el entorno social; las clases medias se mueven y piensan de distan manera, mientras que la llamada clase baja, la que más trabaja, la más numerosa y la que menos tiene, el acceso a la educación es difícil y es más fácil de manipular…pero no siempre.

El empresario Ricardo Salinas Pliego, principal accionista de Banco Azteca, Elektra, Salinas y Rocha, y TV Azteca, a través de las redes sociales lanzó preguntas a sus amigos: “1. ¿Quedarse encerrados hasta que haya cura o vacuna? 2. ¿Quedarse encerrados hasta que el gobierno les diga que pueden salir? 3. ¿O quedarse encerrados hasta que un buen día se desapendejen y decidan salir a vivir la vida con todo y sus riesgos?”.

En pleno desafío, Salinas Pliego y sus empresas han hecho antes varios llamados al desacato de las medidas de las autoridades de salud para reducir los riesgos de contagio de Covid-19. Todo esto en un doble juego, porque es de suponerse que será uno de los hombres más ricos del mundo, el que podría beneficiarse de la Cuarta Transformación.

Es obvio que un hombre de su posición social no lanza un mensaje nada más por ocurrencia. Sabía perfectamente de la trascendencia de sus palabras, aunque fueran pendejadas.

Desde hace semanas, Salinas Pliego pelea en tribunales y ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) para evitar el pago de 32 mil 460 millones de pesos de impuestos. Sin duda el empresario sabe de negocios, pero en muchos casos ha tratado de pasarse de lanza y gracias a millones de apendejados se han ido acabando los privilegios para él y mucho otros que piensan igual.