Miss Editoriales/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 20 de junio, 2019.- Previo al proceso electoral del año pasado, muchos pensaron que la carta fuerte del PRI para hacer frente en la contienda presidencial a Andrés Manuel López Obrador era José Narro Robles, sin embargo, el tricolor optó por José Antonio Meade, que finalmente fue derrotado.

Con miras a tratar de reconstruir al Partido Revolucionario Institucional que prácticamente quedó en ruinas en el 2018, el exrector de la UNAM expresó su aspiración por ser el dirigente nacional del tricolor, pero en esta ocasión tampoco pudo lograr su objetivo.

A través de un video publicado en redes sociales, el también exsecretario de Salud decidió, no sólo abandonar sus aspiraciones a la dirigencia nacional, sino incluso renunciar a su militancia de 46 años en ese instituto político.

La razón principal de su determinación, dijo, se debió a la existencia de un candidato preferido entre la cúpula priista; no dijo su nombre, pero se refería al gobernador con licencia de Campeche, Alejandro Moreno.

“Siempre he considerado a la simulación como un mal indeseable con esto en mente decidí participar en el proceso de elección de la nueva dirigencia nacional del PRI”, apuntó.

Dijo que es preocupante el curso que ha tomado el proceso interno del tricolor, en el que se ratifica la existencia de un candidato oficial de los gobernadores.

Explicó que su determinación la fundó en el compromiso por el país y por el que fuera su partido político, en estos tiempos de regresión de formas centralistas y autoritarias que se creían ya superadas; se requiere el fortalecimiento del sistema de partidos políticos y de la organización de una oposición verdadera, ni temores ni flaquezas producto de una historia de conductas indebidas.

Durante más de tres meses, Narro Robles aseguró que intercambió opiniones con miles de militantes del PRI, conoció sus reclamos y expectativas, sus denuncias, sus deseos, su enojo y compromisos, y esas vivencias permitieron identificar a algunos de los males que explican la contundente derrota electoral que sufrieron hace un año.

Entre esos males, agregó, se encuentran la simulación y los excesos, aunado al desapego de las causas que defendió el PRI, a la falta de democracia interna, lejanía y al olvido de la militancia y de los liderazgos de base.

Puntualizó que lo mejor de este instituto político es su militancia, que en estos momentos clama por la corrección del rumbo y la eliminación de las falsedades, aunado de erradicar la corrupción y el uso indebido del poder.

Como en 2018, Narro era un buen perfil para el PRI y ahora, como en aquella ocasión, lo dejaron ir.