Ernesto Martínez Elorriaga/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 30 de mayo, 2019.- No recuerdo a quién,  pero Manuel Buendía citaba a un profesional de la información que sostenía: “un periodista no debería morir de viejo”. Hace 35 años el maestro, de 55 años de edad, fue asesinado por actores del poder económico y político, cualquier semejanza con la actualidad en México es pura coincidencia.

Autor de la columna más influyente del momento: Red privada. El maestro dedica dos tarde a la semana para dar clases de periodismo en la Facultad de Ciencia Políticas y Sociales de la UNAM. “Es una forma de retribuir algo a mi país por lo que he recibido de él”. Comentó que su salario como maestro no era suficiente ni para cubrir los gastos de gasolina.

Un excelente maestro, pero mejor periodista. Investigaba temas complicados como la presencia de la CIA en México; a los grupos de Ultraderecha y empresas trasnacionales que no cumplían con la ley; a funcionarios corruptos,  así como a los nacientes grupos del narco que estaban ligados a funcionarios de gobierno.

José Antonio Zorilla, titular de la Dirección Federal de Seguridad, fue juzgado como autor intelectual del crimen de Buendía. Aunque, no faltaron quienes aseguraron que  este funcionario solo cumplió órdenes de las altas esferas del poder. Meses después se sabría que un grupo de militares protegía en Chihuahua el rancho El Búfalo, donde se cosechaba mariguana en gran escala.

Hoy día vivimos tiempos complicados en materia de seguridad.  Se cuentan por  miles las personas que mueren  a consecuencia del crimen organizado. Las instituciones han sido vulneradas; y es de suponerse que hay funcionarios de alto nivel que están involucrado en este ilícito que es el narcotráfico, que por cierto, deja miles de millones de dólares. Es una realidad con ciertas coincidencias, pero con un desarrollo de más de 35 años, de ahí el tamaño del problema.