Aram Aharonian/Solidaridad con Venezuela

Caracas, Venezuela, 2 de mayo, 2019.- Calma, tensa calma en Carcas y toda Venezuela, tras el publicitario intento de golpe de Estado en Venezuela, donde los sectores radicales de la oposición no lograron ni el apoyo de las Fuerzas Armadas ni que el pueblo saliera a la calle a sumarse a la intentona liderada por el autoproclamado presidente Juan Guaidó y el prófugo Leopoldo López.

El pueblo salió a la calle y se dirigió progresivamente al Palacio de Miraflores, para respaldar al gobierno constitucional de Nicolás Maduro. No fue ni golpe militar ni estallido social, quizá la otra operación de bandera falsa, donde los protagonistas anunciados
militares y pueblo,  no se presentaron a la cita.

La maniobra estuvo focalizada en el Distribuidor Altamira, en Chacao, histórico reducto de los ciclos de violencia, terror y desestabilización del antichavismo. Guaidó ha convocado
manifestaciones allí para generar una situación de enfrentamiento que transmitida en vivo, genere el estado de conmoción que permita sostener la maniobra. Otra operación psicológica fue la divulgación del falso apoyo del Mayor General Ornelas Ferreira al golpe.

El de abril de 2002  fue un golpe contra el presidente Hugo Chávez, con el apoyo de los viejos partidos, la central empresarial, el episcopado y los gobiernos de EEUU, España y Colombia. Resultó en una breve presidencia del gerente empresarial Carmona Estanga, de apenas 47 horas. El pueblo repuso a su presidente constitucional.

Venezuela ha sido sometida en los últimos meses a un asedio internacional que ha incluido el apoyo de Estados Unidos y Colombia a la autoproclamación como presidente interino del diputado opositor Juan Guaidó lo que ha sido denunciado como un golpe continuado por el
gobierno constitucional.

En síntesis, golpe de Estado fallido.