Danesda Suárez/Noticias y Debate M3

Con razón te dicen que la ciudad de la furia es un lugar donde millones de sueños se funden en un solo grito fortificado por el miedo a fallar; poco te conozco pero me he enamorado de tu razón y de tu violencia, será que a los humanos nos gusta más lo difícil pero pasional contrario a lo fácil y dulce.

-No te enamores de mí que puedo hacer mucho daño – yo te lo advertí tú fuiste la que te montaste en la película, la que se te ocurrió pensar que yo podía amar, soy sagitario, soy un hombre libre yo no sé amar a mí no me gustan los compromisos.

Calle Oro, Palermo, Buenos Aires, 2010

Colombia, 30 de marzo, 2019.- -Estoy cansada de tus planteos – abre los ojos no todas las personas son iguales yo merezco ser amada, estoy cansada de tus tonterías de síndrome de Peter Pan, solo me haces daño no entiendo porque me haces tanto daño si yo solo te quiero.

-Todos me dicen que no entienden nuestra relación dicen que simplemente debería tirarte a la basura- con razón odiabas a mis amigos, siempre que me reunía con ellos simplemente te volvías loca empezabas con el bombardeo de mensajes y la pendejada te pasó como el pastorcito mentiroso me hinchaste tanto las pelotas que simplemente deje de creer en vos no entiendes que no es cuestión de perdonar es simplemente que yo no quiero estar nunca más a tu lado.

Esa noche en el bar me sentó en sus piernas y fue demasiado raro era ser la chica del gran rockero del chico malo de la noche, todos fumaban marihuana tomaban un resto y algunos estaban inhalando coca, en verdad no era mi ambiente pero me sentí satisfecha y cómoda porque realmente estaría cambiando mi vida esa era la idea, esa era simplemente la idea.

-No me enamoré, lo siento pero no me enamoré-estuve mucho tiempo con una mujer que no sé si todavía la amo y a ella le hice mucho daño y la tiré a la basura también lo puedo hacer contigo que solo te quiero, no me enamoré porque de todos los defectos tú los tienes todos.

El frio polar había llegado a su punto máximo se presentaron varias muertes en los habitantes de la calle y la gente salía solo muy cubierta de pies a cabeza, sin embargo él siempre estaba ahí, a eso de las 11 de la noche se sentaba a la salida de la estación Puyrredon a esperarla cuando llegaba de la facultad, ella subía las escaleras y lo veía desde lejos solo sonreía tenía miedo a expresar más, él la veía y se acercaba, nunca supo dónde iba el beso era simplemente muy complicado.

-Nos podemos enredar- eso es lo que siempre decías para evitar sentirte culpable de los besos y los actos, se supone que con ello estaría advertida y nunca te miraría con los ojos que hoy te veo, aquella noche en el hospital la pasaste a mi lado comimos hamburguesas de McDonald y lloramos largamente, sería la última noche, él último instante y fue en un lugar frió y lleno de extraños, mi cerebro simplemente se des-configuraba era demasiado el dolor te quiero mucho más de lo que se debe.

-Sos bueno pero los buenos pueden hacer mucho daño – poner mi mano en tu incipiente barba y ver como la piel parece ser absorbida poco a poco por tu calor, sos bueno yo lo sé, mi alma me permite verla tuya por eso te amo aun cuando no te lo pueda decir, aun cuando sea simplemente un secreto a voces todos lo saben y todos se burlan de eso, en realidad mis amigos se preocupan un resto, dicen que eres un imbécil y tú mismo no lo puedes negar me ven con cara de lástima porque soy demasiado inocente y siempre duermo con aquel saco de rombos azules que me regalaste aquella mañana.

No quería hacerle daño por eso no hice la mayoría de cosas que ella tal vez merecía sé que es una persona buena, tal vez la más buena que conocí, nunca pero jamás pude comprometerme a hacerla feliz, tal vez sea él más idiota de todos en la ciudad de la furia pero soy así y nadie tiene derecho a forzarme a crecer y cambiar, quiero seguir mi vida boludeando eternamente con mis gorras de camionero y mi fernet debajo del brazo tienen que entender que soy así.

-Lo siento me enamore y quiero comerme el mundo contigo- sentados en aquellas incómodas sillas de madera, después de que tu amigo hubiera conversado tal vez cinco minutos eternos sobre la música metal y la basura de las calles, ya no sabía que más hacer no sabía cómo mirarte, no podía rogar mas solo tenía el secreto a voces que tanto guardé para no espantarte, no quería que me odiaras por fallarte siempre me advertiste que no podía pero me cansé, ya era demasiado dolor, demasiadas lagrimas; simplemente te lo dije y simplemente no te gustó pensaste que era una simple obsesión porque nunca entendiste que pasión podía guardar mi alma, ahora estaría demasiado sola marcharías para siempre y esta vez no solo un tatuaje sería el recuerdo de que nunca me amaste, esta vez sería el desprecio me dejaste con el corazón lleno de amor y nunca volteaste a ver.

-Necesito tiempo nunca me había pasado una cosa así- nunca conocí alguien que me enloqueciera así, no me gusta la persona en que me he convertido yo te hubiera apoyado pero ya no te soporto, lo siento bonita tengo que ser un miserable y tratarte como basura para volver a ser libre no me puedo hacer cargo ni de mi vida soy el más cobarde de todos no puedo tener tu amor.

En el armario todavía esta aquel CD que me grabaste con tus canciones, son todas melodías violentas y letras dolorosas: Boluda he hecho cosas por ti que jamás hice por mis ex, No te enamores de mí que puedo hacer mucho daño, Sos bueno pero los buenos pueden hacer mucho daño, No quería hacerte daño por eso no hice, Estoy cansada de tus planteos, No me enamoré, lo siento pero no me enamoré.

Podemos ser amigos, Tenemos que desacelerar cortar esto aquí, Te pasó como el pastorcito mentiroso, Por lo menos para el sexo si nos entendemos, Necesito tiempo nunca me había pasado una cosa así, Yo estaba sola en la camilla, Vine al jardín japonés con mis dos ex, Nos podemos enredar, Pero tú tienes todos los defectos de las mujeres, Quiero que tengamos una relación, Lo siento me enamoré y quiero comerme el mundo contigo

Bueno, ¿y cómo se empieza a escribir sobre una historia de amor que jamás empezó?