José K/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 8 de junio.-Por fortuna (como ha ocurrido en México),  el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no puede tomar de manera unilateral todas les decisiones de gobierno. Sabemos nuestro grado de vulnerabilidad, pero también el valor que tiene  nuestro país en el funcionamiento del vecino país del norte.

Luego de una semana de amenazas, muchas de ellas ofensivas,  como el decir: “Estados Unidos no necesita de México”,  este viernes  la cancillería mexicana logró un  acuerdo para evitar la  imposición de un arancel de entre 5 y hasta 25 por ciento a las exportaciones mexicanas enviadas a Estados Unidos.

A cambio, el gobierno mexicano ofreció reforzar las acciones para reducir la migración irregular que transita por su territorio procedente, sobre todo, de Guatemala, Honduras y El Salvador.

No solo México sería afectado, sino según los expertos en economía a partir del próximo lunes 10 de junio habría un desplome del dólar y de los mercados bursátiles del mundo. Es decir se generaría una crisis global. Dicen que los gritos y sombrerazos de Trump es porque busca la reelección, pero a costillas del sufrimiento  de muchos mexicanos y de migrantes centroamericanos.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador,  tiene razón al señalar que en la medida en que los pueblos del sur logren su desarrollo, Estados Unidos tendrá un mejor bienestar.

El canciller Marcelo Ebrard y su equipo de trabajo lograron un buen acierto, ahora falta ver que no se cometan atropellos en contra de migrantes centroamericanos, porque no hay que olvidar que México es un pueblo migrante.