Ernesto Martínez Elorriaga/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 3 de octubre, 2019.-En los últimos meses  se ha difundido información sobre la importancia de intentar  frenar el cambio climático, o al menos hacer algo de nuestra parte para proteger a cientos de especies animales y vegetales que están en riesgo de extinguirse,  por ekl mal uso de los recursos de la especie humana.

 En las playas de Colola y Maruata del municipio de Aquila, desde hace más de 20 años arriban solo entre cuatro y 20 tortugas laúd por año. Según datos de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), en 1985 había 75 mil tortugas laúd, pero las cifras globales indican que continúa disminuyendo la población de quelonios. En 2004 se pronosticaba que en 2019  se habría extinguido, pero no es así, aunque mínima, la población se  mantiene con vida.

En los últimos años han sido liberadas, en promedio anual, unas mil tortugas laúd, pero se estima que de estas no sobrevive ni el 4 por ciento.

En Michoacán, hay una veintena de campamentos tortugueros que protegen  a los equilonios, ya que fueron severamente sacrificadas por su carne y por el saqueo de huevo. Fue en noviembre de 2004 cuando inició el operativo a favor de la preservación de la tortuga laúd, sin embargo la recuperación solo se ha visto en el caso de las golfinas y negra.                        

Para la preservación de la tortuga Laúd se han implementado algunas acciones a nivel latinoamericano,  como en Perú, Ecuador y Colombia pero todavía muchas tortugas son atrapadas por barcos pesqueros de atún y camarón.  El 75 por ciento de estas  tortugas marinas anidan en playas mexicanas, y 65 por ciento de estas en Mexiquillo, Michoacán; el resto en Tierra Colorada, Guerrero, Llano Grande y Barra de la Cruz, Oaxaca.

La tortuga laúd es el reptil marino más grande que existe, habitan en el Océano Pacífico mexicano y alcanzan una talla promedio de 142 centímetros de largo curvo de caparazón. Sus características anatómicas y fisiológicas la hacen diferente al resto de las tortugas. Carece de escamas en el cuerpo, el cual está cubierto por una piel suave de textura coriácea, color negro moteado de blanco. Su temporada de anidación es de octubre a abril, desova cinco veces y pone 62 huevos en promedio.

Hay evidencias científicas para sostener que la tortuga marina laúd, mejor conocida como gigante, están en grave peligro de extinguirse, debido al cambio climático global, la interacción con pesquerías y la alarmante contaminación por plásticos de sus hábitats oceánicos, afirmó el  responsable del programa Tortuga Marina de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), Carlos Delgado Trejo.

En el marco de la 5a. Reunión Nacional sobre Tortugas Marinas en México, y la 2ª. Reunión Internacional sobre Tortugas Marinas del Pacífico Oriental Tropical, que reúne a expertos mexicanos y extranjeros, que se lleva a cabo en el auditorio de la casa de estudios nicoplaíta

Reveló que el estatus de las poblaciones mexicanas de tortugas marinas ha cambiado en las últimas cuatro décadas, en especies como golfina y negra del Pacífico, así como la verde y la caguama del Golfo de México,  hay evidencias científicas de su recuperación. Sin embargo, hay otras especies como la tortuga lora del Pacífico y laúd se encuentran en una situación muy grave, casi al borde de la extinción.