Danesda Suárez/Noticias y Debate M3

Colombia, 21 de marzo, 2019.- Nadaba en una suave crema, abría los brazos como queriendo abrazar un mundo que no veía; Tolomeo daba vueltas en el tanque, Tolomeo soñaba con que el mundo estaba hecho de margarina.

Una aglomeración de pelos con dientes, algunas garras quizá un poco de hueso, una masa pequeña y juguetona; nada más.

Fue fácil para el control de plagas meterlo en una jaula y luego golpear su cabeza hasta partirla en pedazos, nunca abrió sus ojos porque todavía no era su hora; Tolomeo ya no da vueltas en la crema.

En el sinsentido de una noche calurosa de lluvia voy dejando que el agua recorra mi cuerpo para eludir mi culpa, tantas cosas posibles no hechas, salvar al mundo empieza de a poco y era solo cuestión de enfrentar los miedos; la sangre bajo el garrote, una masa inerte con pelos y dientes.

Al llegar a casa cierro los ojos y sueño un universo totalmente tolomeico donde no solo los planetas giren diferente, alucino un tiempo donde Tolomeo sea el centro del todo, donde él ya no de vueltas, donde seamos todos nosotros los que giremos. En este mundo Tolomeo será el único con los ojos abiertos y nos vera sonriente como si fuésemos masas con pelo y dientes que circulan para que la crema nunca este sólida, en este instante el universo se retraerá comenzara la contracción cósmica, hasta que todo vuelva a ser un punto súper masivo. Un instante en que solo Dios dé o quite vida.