Ernesto Martínez Elorriaga/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 29 de marzo, 2020.- A lo largo de la historia ha habido decenas de epidemias que han causado serios estragos en la humanidad. No obstante, por razones que tienen mucho que ver con la comunicación en redes y los avances de la tecnología, el coronavirus ha provocado un terror desmedido.

Hay razones para temer a esta enfermedad, que de diciembre de 2019 a este 28 de marzo ha provocado 30 mil 652 muertes. Pero tenemos que ser cuidadosos, porque la crisis económica, en un futuro no lejano podría arrojar millones de decesos.

Tomando como referencia solo el siglo pasado podríamos asegurar que ninguna otra epidemia segó tantas vidas como la de la influenza española en 1918-1919. Al menos 40 millones de personas murieron en todo el mundo con esta enfermedad. Contrario a lo que ahora ocurre, la tasa de mortalidad fue más alta entre los adultos menores de 50 años.

Entre 1957 a 1958, aproximadamente dos millones de personas murieron por la influenza asiática. En efecto, fueron muchas las personas perecieron.

En México han fallecido 316 personas en lo que va de la temporada de influenza estacional 2019-2020, que concluye en mayo próximo. En el mundo suman miles.

En buena parte por razones políticas, a través de los medios informativos y de las redes sociales, se generó terror entre la población (que no es lo mismo que prevención). En países pobres como La India, a miles de trabajadores de las inmediaciones de las ciudades se les impidió ayer ingresar a las ciudades, para evitar contagios de la pandemia.

Sin duda se avecina una crisis financiera mundial que afectará a los países más pobres, México entre ellos. Sabemos que son indispensables las medidas dictadas por el sector salud, pero los costos económicos serán elevados. Hasta el momento México va bien en el control de la pandemia, suman 848 casos y 16 personas fallecidas. Faltan los días más difíciles, pero millones de personas que viven al día tienen que salir a la calle a ganarse la vida, y no hay de otra.