Danesda Suárez/Noticias y Debate M3

Colombia, 18 de octubre, 2019.- Sinceramente creo que esta frase hizo tanto daño a la sociedad que permitió sistematizar y naturalizar los comportamientos egoístas y privativos de los derechos civiles de muchas personas.  Inclusive está al mismo nivel de ¿“qué tenía puesto?”, ¿“usted sabe quién soy yo?”, ¿“estaban solas?” o “nadie me vio”.  

 Pero me dirán ustedes, ¿por qué?, pensarán quizás que soy una exagerada, pero esta frase que muchos usan para intimar al otro a tener un buen comportamiento con sus prójimos en realidad legitima el no hacernos cargo de nuestras responsabilidades sociales sino tienen relación directa con nuestra intimidad.

Infortunadamente vivimos en la sociedad de las excusas, a muchos les parece muy fácil abalar su comportamiento y el de los demás a partir del respaldo de “políticos corruptos” y “medios de comunicación parcializados y conspirativos”; pero si damos total crédito a ellos, ¿dónde quedan sus responsabilidades individuales? ¿Dónde queda la esencia misma de la persona?

 Se dice que la intolerancia nace de la falta de educación y de las desigualdades sociales; y que son los poderosos los culpables de perpetuar modelos nocivos en las sociedades.  ¿Pero y si lo vemos de otra forma? ¿Si tomamos responsabilidades individuales con más valentía?  No voy a desconocer que el medio y las oportunidades en las que se encuentra inmiscuida una persona influyen tanto en sus paradigmas, comportamientos y miedos pero creo que al momento de que las personas sin importar su raza, sexo o condición socioeconómica se hacen responsables de lo que son y quieren ser, generan los verdaderos cambios.

Las revoluciones se generaron de las mentes inquietas e inconformes de personas que empezaron a notar que algo no estaba bien y que si no tomaban una posición responsable y valiente frente a ello (dejando de ocultarse en excusas sociales y políticas) las cosas seguirían igual.  

Valiente no es el carece de miedo sino el que aun teniéndolo se enfrenta a la causa. Valiente no es respetar al otro porque “podría ser tu hija, o tú mismo”, valiente es pararte en la raya y decir te respeto simplemente porque así debe de ser.   Esta frase es violenta porque nos da a entender que solo deberían importarnos los otros si generamos una personalización desde nuestro círculo íntimo, es en sí una violencia egoísta y una justificación idiota para cumplir las leyes sociales.

Dejemos de tener miedo, excusas y frases incoherentes; y tengamos el valor civil de tomar las decisiones sin escudarnos en las instituciones, ellas seguirán existiendo y si no te gustan deberás cambiarlas pero nunca más usarlas como un elemento de distracción de tu propia conciencia.  

Estoy segura que el día que tomemos decisiones valientes desde la individualidad, podremos cambiar la generalidad.  NO es NO siempre (inclusive en muchos de los idiomas), al otro se le respeta no porque podría ser alguien cercano sino porque es tu deber, si algo no te gusta cámbialo y si algo te gusta perpetúalo; pero deja ya de cagarte en el resto porque al final de la jornada la caca siempre vuelve sobre vos.