José K/Noticias y Debate

Morelia, Mich., 20 de abril.- De acuerdo al inventario forestal, de tres millones de hectáreas de bosque que había en Michoacán hace 30 años, en la actualidad quedan un millón 182 mil hectáreas, es decir,  se ha  perdido el 68 por ciento de la superficie forestal, aseguró presidente estatal de la Cámara Nacional de la Industria de la Maderera (Canainma), Roberto Molina Garduño.

En conferencia de prensa,  comentó que hace poco más de dos décadas el problema más serio a los que se enfrentaban los bosques era la tala clandestina, luego fueron las plagas y los incendios forestales, pero en la actualidad es el cambio de uso de suelo para actividades agropecuarias y de urbanismo.

“Las autoridades ambientales deben tener mano dura para que no se siempre más huertas de aguacate, además de verificar que funcionen correctamente los aserraderos, porque hay en el mercado mucha madera ilegal”, dijo el empresario, luego de señalar que de continuar la misma tendencia que prevalece hasta hoy, en 20 años habrá serios problemas para la producción de agua; “es tiempo de  implementar modelos de infraestructura para el desarrollo sustentable en los bosques”.

Admitió que se han manejado distintas cifras en cuanto a la pérdida de bosques, desde 1998 se hablaba de que se perdían anualmente 40 mil hectáreas de bosque, pero en los últimos años se habla de que son más de 60 mil hectáreas que se pierden al año. “Más que los números basta con ver cómo la Meseta Purépecha ha perdido más del 60 por ciento de sus recursos forestales; la región oriente, más del 40 por ciento, pero lo más grave es que regiones como Uruapan, Pátzcuaro, Tacámbaro, Coalcomán, Peribán, Hidalgo, Ario de Rosales, Tancítaro, Morelia, Charo, Zitácuaro, Villa Madero, Angangueo, han degradado de manera alarmante los boques.

En las últimas dos décadas son más de dos mil aserraderos los que han trabajado ilegalmente tan solo en la región purépecha. El inventario forestal realizado en el 2000,  tan solo de 1950 al 2000 se había perdido el 50 por ciento de los bosques y selvas en Michoacán. “Solo basta realizar un recorrido en helicóptero para observar la situación catastrófica en la que se encuentran los recursos forestales”, apuntó Molina Garduño.

Actualmente son más de 180 mil hectáreas sembradas de aguacate, en zonas forestales donde ha sido derribado el bosque, sobre todo en los últimos 30 años. “Lo más serio es que hemos visto regiones que no habían sido tocadas como Salvador Escalante, Pátzcuaro, Ario, parte de Uruapan, que han sido taladas para el cultivo de aguacate.