Miss Editoriales/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 24 de enero de 2019.- Las discrepancias entre el gobierno federal y el estatal siguen subiendo de tono y quién sabe hasta dónde vaya a llegar mientras los michoacanos padecemos las consecuencias. Lo que se vislumbra es que el gobernador de Michoacán lleva las de perder.

Han sido diversas las ocasiones en que se han dado confrontaciones entre las administraciones del presidente Andrés Manuel López Obrador y del gobernador Silvano Aureoles Conejo, pero las más recientes han sido hasta ahora las más intensas: el tema del desabasto de gasolina y el pago a los maestros.

En lo que se refiere al problema de falta de combustible en Michoacán, Aureoles aseguró que correspondía a la federación resolverlo y se ha quejado amargamente de que el director de Pemex –a quien calificó como un funcionario “de quinta”- ni siquiera le contesta el teléfono, mientras que al gobernador de Guanajuato sí lo atendieron de inmediato.

Ahora, con el tema de la falta de pago a los maestros, el gobierno estatal dice que corresponde a la federación pagarles, en tanto que el presidente López Obrador dijo que le toca al estado, pero que está dispuesto a hacerle un préstamo.

Y mientras se da esta guerra de declaraciones, el magisterio sigue sin recibir sus pagos y los ciudadanos sufriendo las consecuencias de sus manifestaciones de protesta, entre ellas y muy grave por cierto, el bloqueo a las vías del tren en Lázaro Cárdenas y Maravatío. 

Es difícil saber quién tiene la culpa o la razón, lo cierto es que este pleito inició cuando Silvano Aureoles anunció públicamente su apoyo al priista José Antonio Meade en las elecciones de julio pasado; tampoco se puede saber si habrá vencedores y vencidos, pero el michoacano debería tomar en cuenta que López Obrador es el Presidente, y él, uno más de los 32 gobernadores.

Así que al mandatario michoacano no tendrá más remedio que hacer de tripas corazón y tratar de conciliar con el gobierno obradorista, si es que de verdad le interesa más resolver los problemas del estado que tratar de hacer quedar mal al Presidente.