Miss Editoriales/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 28 de enero de 2019.- El gobernador Silvano Aureoles insiste en que el gobierno federal es el que debe buscar que se retiren los bloqueos a las vías del tren en el tramo Lázaro Cárdenas-Maravatío, que mantienen integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE); lo anterior, en respuesta al exhorto que hizo el secretario de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú al gobierno del estado para encontrar una salida al conflicto.

En tanto, la dirigencia de la CNTE en Michoacán anunció que consideran abandonar el bloqueo, en respuesta al apoyo que han recibido del gobierno federal, es decir que al estatal no le reconocen ningún mérito, sino que por el contrario, le siguen reclamando otras demandas que dicen tener aún sin atender.

Mientras que el gobernador y el titular de la SCT se envían mensajes por Twitter para echarse la bolita mutuamente, la administración estatal ha optado por pedir el apoyo de la Suprema Corte de Justicia, a través de una controversia constitucional, para determinar a quién le corresponde la solución al problema.

Lo que llama la atención en este caso es que, desde que el presidente Andrés Manuel López Obrador inició su mandato, el gobernador Aureoles se ha quejado de que el gobierno federal pretenda inmiscuirse en los asuntos el estado, concretamente a partir de que se anunció la figura de los llamados súper delegados.

Es decir que por una parte Silvano exige respeto a la autonomía del estado, pero por la otra le demanda actuar en un caso tan complicado como el del magisterio; si bien puede ser que tenga razón, la pregunta es porqué a más de tres años de su gestión en Michoacán hasta ahora pretende que el gobierno de la República asuma el costo sobre todo político que implica el tema de los maestros. ¿Por qué no le exigió lo mismo a Enrique Peña Nieto?

Autonomía cuando le conviene, tal vez. \