Ignacio Ramírez/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 14 de enero, 2019.- El gobernador Silvano Aureoles se perfila a ser el próximo apestado de la administración pública, lugar que dejó vacante su compañero de partido Graco Ramírez, ex gobernador de Morelos, quién solo heredó decepciones, enojo y pésimos recuerdos.

Aureoles es el gobernador de los trajes de 300 mil pesos, “que no usa ni Obama”, dijo alguien. Es quien viaja en helicóptero hasta para el al baño (en sentido figurado), y no tiene ni la menor idea de lo que es el transporte público. Le gusta hablar mucho y decir a cada quién lo que quiere escuchar, pero es poco solidario con quienes más lo necesitan.

Cuando sale de gira a cualquier punto de la entidad lo cuidan más de 100 elementos de los tres órdenes de gobierno. Le gusta viajar a costas del erario público. Hay políticos de oposición que lo acusan de mafioso y  corrupto, de esto último no existen pruebas.

Este domingo habló en conferencia de prensa sobre los miles de millones que se han perdido por la falta de gasolina, pero justo hace estas declaraciones cuando se comienza a normalizar un poco el abasto de combustible.

Dijo que  e gobierno federal “cacarea” los 2 mil 500 millones de pesos por lo que se ahorra con el “huachicoleo”, pero los productores de aguacate  podrían perder esa cantidad en una semana si es que continúa el desabasto  los próximos días. Primero, tenemos que decir que ni en Uruapan, Los Reyes, Peribán, Tancítaro y otros municipios productores del llamado “oro verde” ha habido desabasto de gasolina, además no hay  amenazas que  se extienda el problema a esa región.

Además, ¿por qué después de más de dos semanas de desabasto de combustible  Silvano se volvió muy defensor de los morelianos?,  cuando claramente se lo dijo Joaquín López Dóriga en una entrevista radiofónica, cuando le preguntó  hace varios días ¿y tú que estás haciendo?

Habrá que esperar a ver qué sucede, pero lo cierto es que este domingo en la mañana en las gasolineras de Morelia y zona conurbada, al menos el 50 por ciento de ellas estuvieron funcionando, había largas filas, pero en menos de 40 minutos podrías llenar el tanque. Se debe en parte a que la mayoría de las despachadoras han dejado de vender gasolina en garrafones, y se han ordenado para evitar amontonamientos.

 El problema sigue porque en los últimos días ha habido mucha reventa, que ha llegado hasta 40 pesos el litro. Pero ese es otro cantar. Pero Aureoles, todo parece pintar, no saldrá bien librado.