Ernesto Martínez Elorriaga/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 12 de julio.- Las series televisivas  relacionadas con el crimen organizado, definitivamente son verdaderas apologías del delito. Es cierto, los delincuentes asumen acciones heroicas, en tanto, los elementos de seguridad, de todos los órdenes de gobierno son los malos y corruptos. No se diga los altos cuadros de poder que también se involucran.

Series como El Chapo, La reina del Sur, Enemigo Íntimo, El Señor de los Cielos, Narcos, El Chema, entre otras. La valentía, la lealtad, e incluso los buenos sentimientos, son virtudes de los personajes principales, que asesinan, secuestran, roban con toda impunidad.

En un país como el nuestro donde la delincuencia se encuentra en todo el país, este tipo de series se convierten en una fuerte propaganda, de ahí que cientos ¿o miles? de jóvenes son atraídos por este tipo de actividades, sobre todo donde son escasas las oportunidades  para el estudio y el trabajo bien remunerado.

El titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Marcelo Ebrard Casaubon, comentó a un medio nacional que este tipo de series promueven una imagen injusta de México. “Eso se los digo porque me lo han comentado primeros ministros, altos funcionarios o representativos de todo el mundo, y eso no nos hace ninguna justicia”. Subrayó que se tiene que trabajar arduamente en las redes sociales, pero detalló que también se tiene que trabajar en los guiones de las series.

Son series adictivas, que seguramente causan daño a jóvenes que viven en zonas donde el narcotráfico tiene una enorme presencia. Seguramente son  medias verdades y medias mentiras, con alto contenido de imaginación. Y los empresarios  de la televisión saben perfectamente de las consecuencias que produce ciertos mensajes, aunque parezcan que solo son para entretener.