Ernesto Martínez Elorriaga/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 11 de febrero, 2019. Habíamos señalado en otro comentario que la política se convirtió en un enorme negocio al que se fueron sumando diferentes sectores sociales como la Iglesia, empresarios, cuerpos de seguridad, maestros, entre otros.

En conferencia de prensa de esta mañana, el presidente Andrés Manuel López Obrador señaló que es ilógico y anti ético que ex funcionarios  del ramo energético después de separarse del cargo  hayan ido a  laborar a empresas de ese mismo sector. O empresarios que combinaron su profesión  al asumir cargos públicos, siempre para beneficio propio y del sector privado.

La corrupción es la constante en cada caso que se revisa de gobiernos anteriores. Por ejemplo,  es absurdo que los gobiernos neoliberales  hayan abandonado las empresas paraestatales, entre ellas, eléctricas y de petróleo para abrirle paso a la privatización.

Dicho de otra manera, en los hechos las administraciones anteriores se esforzaron en debilitar la economía del Estado, en enriquecer a funcionarios y amigos a costa  de transacciones poco legales y antiéticas. Pero ante tal enriquecimiento, poco a poco incluyeron en las rebanadas del paste a otros sectores políticos y económicos.

Obrador explicó la forma cómo el gobierno desmanteló y debilitó a las dos grandes empresas del Estado, al dejar de invertir y abrirle paso a otras empresas privadas, con todas las ventajas y con alianzas que dañaron siempre a la economía de la nación.

López Obrador acusó  a gobiernos anteriores de destruir a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para favorecer a empresas privadas. Entre las empresas involucradas, el Presidente mencionó a Carso, Ienova y Trans Canada, propietarias de gasoductos paralizados, con las cuales “se va a buscar la conciliación”.

 López Obrador señaló que ex funcionarios públicos facilitaron la labor contra la CFE, al pasar a trabajar en empresas privadas con negocios en México después de concluir su servicio en el gobierno. Del caso se dará vista a la Fiscalía General para lo que proceda, indicó.

Donde le rascan brota corrupción. Lo más importante, tal y como lo dijo Obrador, en otra parte de la historia se separó a la Iglesia del Estado,  de ahí que es momento que el poder económico se separe del poder político, porque México es de todos y no solo de unos cuantos, que concentran grandes fortunas a costillas del  pueblo mexicano gracias a la corrupción.