Ernesto Martínez Elorriaga/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 14 de noviembre, 2019.-  Calificó de pendejos al 80 por ciento  de mexicanos que votaron por  Andrés Manuel López Obrador,  se trata de  Jeanine Áñez quien se acaba de autoproclamar presidenta de Bolivia, luego del golpe de Estado en contra de Evo Morales.

“A mí me dan mucha pena los mexicanos, porque de algo de lo que nosotros queremos salir, ellos decidieron entrar”, señaló la conservadora Áñez, quien tomó posesión del cargo, de manera ilegítima (haiga sido como haiga sido) con una Biblia en la mano.

Respaldada por los militares golpistas, la senadora de oposición Jeanine Áñez se autoproclamó presidenta interina de Bolivia en una sesión legislativa sin quórum, es decir se cometió una ilegalidad luego de desconocer otra presunta ilegalidad, bajo el argumento de fraude electoral.

“Yo espero que México no pase por todo lo que hemos vivido nosotros durante este tiempo…“Así son los socialistas, utilizan mecanismos democráticos y luego se aferran al poder”, dijo.

Como todos los golpes de Estado, la Señora Presidenta tendrá que sostenerse  a través de la represión, porque son muchos los que respaldan a Evo Morales y que no pueden dar la cara porque están bajo amenaza.

Lo mejor que le podría pasar a Bolivia es que en el corto tiempo se convocara a elecciones limpias. Pero es  solo una quimera. Hay historia y antecedentes de los golpes de Estado. Sin duda se vienen tiempos difíciles para ese país hermano. En verdad debieran ser los ciudadanos los que debieran elegir el rumbo, pero n o se ve cómo.

La Presidenta milita en el Movimiento Demócrata Social y le acompañaron en la toma de posición los conservadores Óscar Ortiz y Arturo Murillo, mientras que el mando mayor del Ejército, Williams Kaliman, fue quien le colocó la banda presidencial. 

Áñez, de 52 años de edad, dolida tal vez porque México le dio asilo a Evo Morales, despotricó contra la mayoría de mexicanos, primero porque opina de algo que desconoce, y segundo por Obrador es producto de una contienda electoral y nunca se ha reelecto. Pero en el pecado lleva la penitencia, finalmente es solo un instrumento de quienes en verdad pretenden  regresarle el poder a los grupos conservadores y golpistas.