Fernando Martínez Elorriaga/Noticias y Debate M3

CDMX, 19 de enero, 2019.- El proceso para elegir al Fiscal General en México se desarrolló sin sorpresas, es decir, como era de esperarse se escenificó una simulación en el Senado que nos recordó la figura del “fiscal carnal”, pues la terna que envío Andrés Manuel López Obrador fue cuestionada ante la falta de autonomía de los aspirantes.

Los candidatos externaron discursos durante su pasarela y prometieron respetar la autonomía de la institución que sustituirá a la Procuraduría General de la República (PGR), sin embargo, la legitimidad que requiere el cargo no está garantizada por un simple acto de buena voluntad, pues originalmente se pensó que quien ocupara el cargo no sólo debiera contar con una trayectoria profesional intachable, sino que es vital no estar comprometido con intereses políticos o particulares que pongan en riesgo la imparcialidad del sistema de procuración de justicia.

El pleno del Senado recibió la terna del presidente, la cual se integró por Bernardo Bátiz, Alejandro Gertz Manero y Verónica de Gyves, quienes ya comparecieron ante comisiones y presuntamente defienden la autonomía del organismo. Sin embargo, no se puede soslayar la importancia que representa que los dos primeros tengan vínculos políticos con el tabasqueño, pues ambos no pueden negar que han sido colaboradores cercanos.

El coordinador de Morena en el Senado, Ricardo Monreal Ávila, destacó que Alejandro Gertz Manero cuenta con el respaldo de la mayoría de su bancada para ser nombrado el primer Fiscal General de la República.

El nombramiento deberá contar con el respaldo de las dos terceras partes del Senado, no obstante, todo apunta a la llegada de un fiscal carnal.