Fabián Bonilla López/Noticias y Debate M3

CDMX, 3 de enero, 2020.- Hace apenas unos días se realizó el Segundo Encuentro Internacional de Mujeres que Luchan en Territorio Zapatista, en el Caracol de Morelia, ubicado en las proximidades del municipio de Altamirano en Chiapas. En el que participaron más de 4 mil mujeres de casi medio centenar de distintos países.

El pasado mes de septiembre el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) había lanzado la invitación al Encuentro para los días del 27 al 29 de diciembre. “Queremos que vengas y que digas claro tu denuncia. No para que la escuche un juez o un policía o un periodista, sino que para te escuche otra mujer, varias mujeres, muchas mujeres que luchan”, se puede leer en la convocatoria.

Este segundo encuentro tiene como tema central: la violencia contra las mujeres. “Parece sencillo de decir, pero lo sabemos bien que ya hay muy pocos lugares en el mundo en donde podamos estar contentas y seguras. Y por eso estamos aquí, porque nos trae nuestro dolor y nuestra rabia por la violencia que sufrimos las mujeres por el delito de que somos mujeres”. Así lo explicó en el discurso de bienvenida la comandanta Amada.

Y es que el balance que hizo la propia comandanta a partir del Primer Encuentro, realizado en marzo del año pasado, es negativo. “En todo el mundo siguen asesinando mujeres, las siguen desapareciendo, las siguen violentando, las siguen despreciando. En este año no se ha parado el número de violentadas, desaparecidas y asesinadas. Lo que sabemos es que ha aumentado”, señaló.

Frente a la violencia que encuentra en el feminicidio una de sus máximas expresiones las mujeres zapatistas en voz de la comandanta Amanda advirtió que:

 “Nosotras respondemos hablando de las violentadas, de las desaparecidas, de las asesinadas. Entonces, les respondemos que allá arriba hablan de los derechos conquistados allá arriba por unas cuantas. Entonces les decimos, les explicamos, les gritamos que falta el más elemental de los derechos para todas las mujeres, el más importante: el derecho a la vida”.

Así de básico, así de contundente.