José K/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 11 de julio.- El arresto del abogado Juan Collado Macelo ha sacado a relucir a personajes como Carlos Salinas de Gortari, Enrique Peña Nieto, Diego Fernández de Cevallos, Manlio Fabio Beltrones, Rosario Robles y al líder del sindicato de Pemex, Carlos Romero Deschamps, quienes utilizaron la Caja Libertad para lavado de dinero.

El pasado 9 de julio fue detenido el abogado y operador Juan Collado, que por lo menos estará preso seis meses en lo que concluyen las investigaciones. Es acusado de ser parte de una organización delictiva dedicada a la suplantación de identidad para adquirir bienes y luego ocultar los ingresos ilegalmente obtenidos, es decir lavado de dinero, a través de prestanombres y otros mecanismos que aparentaban ser legales.

Podemos entender que los verdaderos dueños de Caja Libertad eran los ex presidentes Carlos Salinas y Enrique Peña Nieto, pero con prestanombres. Está saliendo a la luz pública todo un esquema de corrupción de personajes de alto nivel, de los que sospechábamos desde hace mucho tiempo, pero sin elementos probatorios.

El saqueo de los recursos públicos son más que evidentes, y es bueno saber lo que realmente ha ocurrido en el tema de corrupción. Se deben tomar medidas legales para que en el futuro no vuelva a repetirse, aunque la amenaza del retorno de un gobierno  con filosofía neoliberal sigue siendo latente.

Ahora entendemos por qué tanta crítica al gobierno obradorista por parte de los beneficiarios de los grupos de poder. Había un negocio de grandes que podrían sumar billones de pesos, porque además del saqueo a la nación, permitieron evasiones fiscales a grandes consorcios económicos.

Es posible que conozcamos la verdad en torno al atraco que han cometido figuras políticas de las últimas décadas;  sería deseable que enfrentaran  la justicia y fueran castigados como quienes han robado  un bote de leche o un poco de comida para alimentar a sus hijos. La estafa es de miles y miles de millones de pesos a través de prestanombres y mecanismos que han permitido la impunidad de un grupo que se había adueñado de México desde hace cinco décadas, aunque el desbordamiento total de saqueo fue a partir del gobierno salinista.