Miss Edi Toriales/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 11 de enero, 2020.- La tragedia ocurrida en Torreón, Coahuila, donde un niño de 11 años asesinó a una maestra, hirió a cuatro personas más y después se suicidó, puso sobre la mesa el debate sobre la estrategia de seguridad de revisar la mochila de los estudiantes.

Como en todos los temas, hay posicionamientos distintos: por un lado, hay quienes se resisten a este tipo de revisiones y quienes las consideran necesarias para prevenir hechos tan lamentables como el ocurrido este viernes.

Después de la tragedia  en el Colegio Cervantes, se dio a conocer que la  llamada “Operación Mochila” no se implementó en la institución debido a que la mayoría de los padres de familia rechazaron que personas ajenas como elementos de seguridad, revisaran las mochilas de sus hijos. Aseguraron que ellos mismos hacían diariamente esa inspección, lo cual evidentemente no ocurrió en el caso del niño que llevó dos armas a la escuela.

Sobre el tema surgieron opiniones en el sentido de que revisar la mochila de los niños y jóvenes no es correcto porque viola su intimidad y además los criminaliza, y que en todo caso lo que hay que revisar es el estado emocional de los menores.

Sin embargo, también hubo opiniones en sentido de que, si se hubiera implementado el  operativo, esta tragedia hubiera podido evitarse.

Es correcto decir que debe revisarse las emociones de los niños, pero hay casos en que ¿quién hará esa tarea si en muchas ocasiones el entorno familiar carece de estabilidad emocional?

En la tragedia de Torreón se trató de una cadena de factores que pudieron haber incidido en el resultado: la madre del niño falleció hace algunos años, el padre ausente, la afición del niño a videojuegos violentos o a hechos reales similares, en fin.

Atender las causas, estar al pendiente de las formas de entretenimiento de los niños, todo eso está muy bien, pero una revisión no estaría de más.