Miss Editoriales/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 23 de marzo, 2020.- Se supondría que el tener ahora un mayor acceso a información implicaría avances en las sociedades, pero en la realidad no siempre ocurre así. Me refiero específicamente al resurgimiento de enfermedades como el sarampión, que debería ya estar erradicado.

En México, el sarampión es una enfermedad que se considera erradicada desde hace 23 años, como producto de las estrategias de prevención que incluyen la aplicación de las vacunas respectivas. Y es de suponerse que el mismo esfuerzo se hizo en todos los países.

Sin embargo, en diversos países y ahora también en México, han vuelto a surgir casos, lo que está obligando a las autoridades de salud a extremar medidas de contención, sobre todo ante la contingencia con respecto del coronavirus.

El problema es que desde hace tiempo han venido surgiendo teorías antivacunas, que han ocasionado que muchos padres o tutores prefieran evitar que sus hijos sean vacunados; en el caso de Estados Unidos, surgió la versión de que las vacunas podían ocasionar autismo en los niños. Aunque la información fue desmentida por especialistas, hay quienes lo siguen creyendo, de hecho, se hasta hace un año, se estimaba que el uno por ciento de los padres estadounidenses no vacunaban a sus hijos bajo ningún concepto, dejando a los menores sin protección.

También existen versiones como entre la comunidad judía en Estados Unidos, de que las vacunas contienen ADN de animales.

Es contradictorio que en los tiempos actuales, cuando gracias a la tecnología se tiene mayor acceso a la información, a la vez prevalezcan tales niveles de ignorancia que pueden costar muy caro.