Miss Editoriales/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 13 de diciembre, 2019.- En los  días recientes, se ha desatado una psicosis por presuntos intentos de secuestros de mujeres en la Ciudad de México, lo que ha generado campañas en redes sociales para implementar mecanismos de protección hacia el género femenino, algo finalmente positivo aunque lo ideal sería que tanto las mujeres como los hombres puedan andar libremente, sin ese tipo de temores.

También en Morelia, hace unos meses, un medio de comunicación local difundió un video en el que aparentemente se intenta secuestrar a unas mujeres; al respecto, el titular de la Unidad Especializada de Combate al Secuestro, Rodrigo González aseguró que en el estado no se tiene detectado un grupo delincuencial dedicado al secuestro de mujeres.

Por otra parte, se encuentran hechos reales como el de la niña Giselle que fue abusada y asesinada en Naucalpan, Estado de México, por mencionar sólo uno de los casos de agresiones hacia niñas y adultas que ocurren en diversas partes del país.

Todos estos casos han desatado, como se mencionó antes, una psicosis que infunde un gran temor entre el sector femenino a ser secuestradas, abusadas o asesinadas; lo malo es vivir con miedo, pero lo bueno es que estas campañas logren, por una parte, atraer el interés de las autoridades, pero también un esquema de protección colectiva.

En ese sentido, retomo lo escrito en este portal por la colaboradora colombiana Danesda Suárez, “valiente no es respetar al otro porque `podría ser tu hija, o tú mismo`, valiente es pararte en la raya y decir te respeto simplemente porque así debe de ser”.

En efecto, las campañas de protección son positivas, pero lo mejor sería justamente que no existiera el temor, sino la premisa de respetar a la otra persona, sea mujer, hombre, niña o adolescente, porque así debe ser. Así de simple. Desafortunadamente  todavía estamos muy lejos de que sea así.