Fernando Martínez Elorriaga/Noticias y Debate M3

CDMX, 28 de marzo, 2019.- Las comisiones unidas de Educación y Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados aprobaron finalmente el dictamen de reforma a la Constitución en materia educativa, lo que se traduce en la consolidación de un diálogo de sordos, pues el tema a discutir: la educación, no contó con la participación del sector magisterial.

En este sentido, se puede advertir que el gobierno que encabeza Andrés Manuel López Obrador no dio cumplimiento a lo que ofreció en campaña hace poco más de un año, es decir, el entonces candidato por Morena aseguró que “no se puede llevar a cabo una reforma educativa sin los maestros”, por ello propuso llegar a un acuerdo y que se elabore “de manera conjunta un plan educativo para mejorar la calidad de la enseñanza sin afectar los derechos laborales del magisterio”.

No obstante, los profesores fueron marginados de la discusión y la representación que tienen en la Cámara de Diputados fue mayoriteada, por lo que a pesar de que  ocho legisladores de Morena, quienes son maestros, votaron en contra y en abstención, no pudieron impedir la aprobación del dictamen.

Entre los maestros, Eloy López y Enrique Enríquez, dirigentes de las secciones 22 de Oaxaca y 9 de la Ciudad de México, respectivamente, expresaron su rechazo y manifestaron que se trata de una mera simulación.

En el dictamen no se modifican los temas relacionados con la admisión, promoción y mantenimiento de las plazas y se insiste en la creación del nuevo instituto de evaluación para los docentes.

En el documento se insiste en que “la admisión, promoción y reconocimiento del personal que ejerza la función docente, directiva o de supervisión, se realizará a través de procesos de selección”.

Se puede estar o no de acuerdo con la aprobación del dictamen, sin embargo, preocupa que el gobierno federal no respete las condiciones mínimas para un diálogo con el magisterio, pues no reconoce a los interlocutores principales y ni siquiera se percibe el interés de establecer una mesa para la deliberación de los asuntos educativos, en la que el tema a discutir sea la abrogación o no de la reforma educativa. Tal parece que somos testigos de la generación de un conflicto social semejante al que experimentamos en el gobierno de Enrique Peña Nieto con una presunta Reforma Educativa reciclada. \ls