Ernesto Martínez Elorriaga/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 18 de noviembre, 2019.-El presidente Andrés Manuel López Obrador ha reiterado que la posición en materia diplomática se basa en lo que señala la Constitución. Sin embargo habría que partir en que los grupos conservadores hacen exactamente lo contrario. Y siempre el gobierno estadunidense ha sido la mano que mece la cuna.

En la conferencia de prensa mañanera, Obrador dijo que el gobierno de México analiza si reconoce o no al gobierno de Jeanine Añez, como presidenta interina de Bolivia, luego del golpe de Estado que provocó la renuncia de Evo Morales al cargo.

“Es un proceso, se está valorando, le corresponde valorarlo a la Secretaría de Relaciones Exteriores” y en su momento, así lo están haciendo otros países, no sé cuántos ya la haya reconocido o no la haya reconocido, nosotros tenemos nuestros tiempos y en su momento se tomará una decisión»”, comentó.

Tras otorgar asilo político a Evo Morales, la administración del presidente López Obrador ha criticado que un golpe de Estado orquestado por militares en Bolivia provocó la salida de Morales del poder.

El presidente López Obrador señaló que se prepara el retorno de connacionales que viven en Bolivia y que así lo han solicitado.

El mandatario explicó que el regreso a territorio mexicano podría realizarse por medio de aerolíneas comerciales y que incluso se analiza el uso de aeronaves militares. “Hay la posibilidad del retorno por la vía comercial, el secretario de Relaciones Exteriores va a informar sobre esto. Les hemos pedido que estén muy pendientes. La diplomacia mexicana está actuando en Bolivia con mucho profesionalismo, nada más que les van a informar sobre esto”, apuntó.

La mayoría de los mexicanos coincide con la política exterior del presidente Obrador, porque dignifica al gobierno, que tanto desprestigiaron las últimas administraciones priistas y las dos de Acción Nacional que se caracterizan por el entreguismo, sumisión y vende patrias. Sin dejar de desconocer que la posición política de Obrador ante el exterior puede generar conflictos, pero también prestigio.