Ernesto Martínez Elorriaga/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 3 de marzo, 2020.- Las campañas de desprestigio en contra del presidente Andrés Manuel López Obrador han sido permanentes desde que inició su administración en poco más de un año. Los grupos empresariales y seguidores no aceptan haber perdido los privilegios e impunidad.

También hay que reconocer que el voto de aproximadamente 80 por ciento de los electores fue en buena medida por el hartazgo que había hacia el PRI y el PAN, así como a la decepción hacia el resto de los partidos satélites. No se trató de una fuerza política bien estructurada, sino que además de la inconformidad Morena se llenó de políticos oportunistas y ex militantes de partidos derrotados.

López Obrador reiteró su llamado a separar la grilla de la transformación de México, y sostuvo que las protestas en contra de gobernadores y políticos locales, responden a quienes están en campaña, porque son protestas de quienes “aprovechan el acto para la rechifla, para humillarlos”.

Sobre su popularidad dijo: “Estamos bien, tenemos mayoría, la gente nos está apoyando y también sufrimos desgastes, porque imagínense, enfrentar a los conservadores corruptos que no quieren dejar de robar, que están molestísimos, no los calienta ni el sol y también desquiciados”.

Dijo que no les gusta a los conservadores que se haya terminado con la condonación de impuestos, que se considere delito grave la facturación falsa, la extinción de dominio, la creación del Instituto para Devolverle al Pueblo lo Robado, o que la corrupción sea delito grave.

 “El día que el pueblo no me quiera, ese día me voy a llorar y me voy a ir a Palenque, así de claro… No voy a estar como algunos presidentes que tienen el 10 o 15 por ciento de aprobación en sus países y ahí están. ¿Cómo voy a estar así?”.

Apuntó que la revocación de mandato es “una gran oportunidad para los conservadores”, porque se someterá a la revocación de mandato, y les expresó: “échenle ganas, ahí la llevan, apúrense”.

Obrador heredó problemas graves como ningún otro presidente en materia de corrupción, seguridad y economía. Sus adversarios han aprovechado casos como el aumento de homicidios dolosos, en particular el de mujeres; la suspensión de la construcción del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México; la construcción del Tren Maya, el estancamiento de la economía y la presencia del coronavirus en México, entre otros, para atacar a su gobierno. Obrador sigue teniendo a su favor una gran mayoría, y se debe a que han salido a la luz pública graves casos de corrupción donde se involucran a políticos del PAN y el PRI, así que el efecto no ha sido mayor. Sin contar a las redes sociales que se han ido organizando en la defensa del Presidente. Así que no será fácil acabar con su popularidad y respaldo, sin contar que los programas sociales se están afianzando.