Miss Editoriales/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 20 de mayo, 2019.- ¿Qué tal se vería una escuela con el nombre de César Duarte, o una avenida llamada El Gober precioso? Lo anterior tiene que ver con el anuncio que hizo el presidente Andrés Manuel López Obrador de que, en las obras que se realicen con el dinero confiscado a corruptos y delincuentes, se colocará una placa con el nombre de la persona, cártel o asociación delictuosa responsables del ilícito.

Este fin de semana, en gira de trabajo por el sureste del país, el mandatario dijo que en breve dará a conocer el decreto para crear el Instituto para devolverle al pueblo lo robado, y que la primera subasta de vehículos confiscados se realizará la próxima semana para empezar entregando los recursos al municipio más pobre de México.

De igual forma, anunció que las obras que se realicen con los recursos decomisados “se le va a poner su plaquita: esto se obtuvo del cártel fulano o mengano; esto se obtuvo de lo que se le confiscó al político corrupto fulano de tal”, dijo.

Puede ser que el Presidente haya hecho ese anuncio un poco en broma, porque realmente cuesta trabajo imaginar que una guardería infantil llevara el nombre del Chapo, o un puente que se llamara Miss Mónica como la directora del Colegio Rébsamen, etc.

No es mala la propuesta del Presidente de dar mayor transparencia y un destino más justo al dinero y bienes asegurados a la delincuencia, pero tampoco es para tanto como para poner una placa alusiva al delito cometido y su autor. No hay necesidad de tenerlos siempre presentes.