Miss Editoriales/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 5 de diciembre, 2019.- La lucha por la defensa de las mujeres avanza aún de manera lenta, pues se enfrenta a resistencias, prejuicios, indiferencia y ataques; pero se complica, aunque de manera injustificada, cuando surgen casos como el de Laura Karen, que movilizó a toda la policía y la sociedad de la Ciudad de México al hacer creer que podía haber sido secuestrada y resultar que andaba de fiesta.

Las agresiones en contra de las mujeres y, más grave aún, los feminicidios han ido en aumento, por lo que grupos, organizaciones y personas de las sociedad civil en general han venido levantando la voz para exigir que se ponga un alto a la violencia y se respeten los derechos de las mujeres.

Sin embargo, esta lucha se topa con muchos problemas para avanzar, desde la indiferencia de algunos, la falta de suficiente energía por parte de algunas autoridades, los prejuicios y las agresiones que se registran principalmente en las redes sociales.

Por eso es lamentable el caso de  Laura Karen, quien afortunadamente se encuentra bien, pero sirve como pretexto a quienes atacan esta lucha en defensa de las mujeres, para desacreditar el movimiento, minimizar la gravedad de la situación y hasta burlarse.

A Laura Karen quizá se le hizo fácil fingir su desaparición para poder seguir la fiesta, pero nunca imaginó que su angustiada familia lograra que 26 millones de personas en Twitter conocieran su caso, que se movilizara a toda la policía capitalina y que incluso la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum personalmente les ofreciera su apoyo.

La verdad salió a relucir cuando se exhibieron los videos en el bar en que estuvo todo el tiempo que aparentemente estaba desaparecida  y que después saliera acompañada de un hombre.

Nada justifica las agresiones:  ni andar de fiesta, salir en la noche o abordar un taxi. Ella, como todas las mujeres, tiene derecho a divertirse, trabajar o hacer cualquier actividad de manera libre y con seguridad.

Sin embargo, irrita la irresponsabilidad con la que Laura Karen actuó en este caso porque da pie a que se reste credibilidad a la causa de las mujeres, porque da pretexto a las autoridades para no hacer su trabajo, porque da motivo a burlas y críticas. Porque puede hacer más lento el camino para erradicar la violencia.