Pablo Cabañas Díaz/Noticias y Debate M3

CDMX, 14 de enero, 2019.- Los días pasan y Gabriel Ricardo Quadri de la Torre, ex candidato a la Presidencia de la República en 2012, no ha ofrecido ninguna disculpa por haber publicado en  la red social Twitter lo siguiente: “Si México no tuviera que cargar con Guerrero, Oaxaca y Chiapas, sería un país en desarrollo medio y potencia emergente”. Lo hizo el 11 de enero y desde entonces, mandatarios estatales, periodistas, defensores de derechos humanos y usuarios de redes sociales de México y otros países le han pedido que rectifique, lo que suma hasta estos momentos, 13 millones de mensajes, 2.9 millones de retuits y 12 millones de favoritos. ¿Quién consiguió tal indignación?

En las palabras de Quadri, lo primero que aparece es un acto de discriminación por dar un trato negativo,  aun grupo de población. La Encuesta Nacional de Discriminación (Enadis, 2018), menciona que en lo  podría denominarse como “discriminación efectiva”,  la han sufrido el 15% de quienes forman parte de los pueblos indígenas, por lo que les han negado servicios médicos debido a su condición étnica; programas sociales; créditos de vivienda o de algún tipo de tarjeta bancaria. No es la primera vez que el ex candidato presidencial está envuelto en la polémica; el 12 de junio, de 2017, fue duramente criticado en redes sociales cuando sugirió que la “narco-violencia” que afecta al país es herencia de los aztecas.

El 31 de mayo de 2016, con motivo del cierre de campaña de los candidatos del Partido Nueva Alianza a la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México, realizó un evento con varias mujeres con “body paint” con los colores de este partido político, iniciativa  que fue calificada como sexista por organizaciones feministas. Quadri posó con las jóvenes y las imágenes circularon ampliamente en Twitter y Facebook, donde recibió severos cuestionamientos por sus expresiones  misóginas, homofóbicas,  de odio y discriminación como su  agenda política.

En la campaña presidencial de 2012, insistía en que él no era político; sino un ciudadano preocupado por la ecología. Los datos públicos lo pintan como funcionario público en el gobierno de Ernesto Zedillo, luego empresario, luego asesor del gobierno de Felipe Calderón, luego activista, luego candidato… Su última asesoría ocurrió en 2015, durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, en temas de desarrollo urbano para el proyecto del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México. Se contrató como “profesionista especializado” y cobró en una sola exposición, 350 mil pesos.

Defensor de los grandes intereses empresariales, en el periódico El Economista del 16 de noviembre de 2007 recordó su odio histórico a la propiedad social. “El ejido en México –y la propiedad comunal– han fracasado rotundamente”, escribió, además de ser “trampas a la democracia, fuentes de perversión constitucional, y úteros reproductores del caos que caracteriza a los asentamientos humanos del país… Ejidos y comunidades son de facto un insano cuarto orden de gobierno”.

Ernesto Zedillo, a quien conoció en el Banco de México, lo designó director general de normatividad y presidente del Instituto Nacional de Ecología. Su salida de la institución obedeció a acusaciones sobre venta de permisos para el manejo de residuos peligrosos sin que se respetara la normativa. 

El ecologismo de Quadri ha sido una magnífica coartada para hacer negocios. Entre 2005 y 2010 ocupó la dirección de EcoSecurities México y Centroamérica, empresa con la cual Pemex estableció acuerdos para llevar a cabo proyectos ambientales en las refinerías de Salamanca y Salina Cruz, por medio de los cuales se generarían bonos de carbono.

En 2005 fundó la empresa Sistemas Integrales de Gestión Ambiental (Sigea), compañía de servicios ambientales relacionada con el cambio climático y los mercados internacionales de carbono, y de la cual fue director asociado hasta 2010. Es, además, socio de Enerclima, empresa especializada en el desarrollo de energías renovables.

Los cuestionamientos contra Quadri no son nuevos. En los noventa, grupos campesinos y ciudadanos de Nuevo León lo denunciaron por el confinamiento de Residuos Industriales Multiquim, S.A. de C.V. (Rimsa), que se mantiene en operación a pesar de las múltiples anomalías registradas desde que inició sus operaciones. Rimsa pinta de cuerpo entero el compromiso de Quadri con la ecología.