Ernesto Martínez Elorriaga/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 6 de marzo, 2019.- Sobre la crisis del cambio climático han señalado diferentes grupos de ambientalistas que  ha sido como predicar en el desierto, literalmente. Ni  los gobiernos neoliberales, ni empresarios, ni tampoco los  particulares han entendido que estamos acabando con los bosques que son los principales productores de agua.

Lo hemos comentado en diferentes artículos, es una pena observar en la zona de la mariposa monarca la deforestación que prevalece, sobre todo quienes  hemos estado en esta zona en varias ocasiones en los últimos 25 años.

Lo mismo ocurre en el municipio de Hidalgo; en la zona de la ribera de Pátzcuaro y en todo lo que fue la parte arbolada de Zirahuén. Las zonas purépechas de Zacapu y Los Reyes padecen del mismo cáncer.

Andrés Manuel López Obrador, como candidato a la presidencia aseguró  en Tamaulipas que cancelará el decreto firmado por Enrique Peña Nieto el pasado 5 de junio que elimina la veda de 300 cuencas y extiende la explotación del agua a favor de la industria por 50 años. “También se van a terminar las privatizaciones. Acaban de firmar apresuradamente un acuerdo para privatizar el agua. Ese acuerdo va para atrás, se va a derogar”.  Habrá que esperar a ver qué ocurre.

Nunca antes había habido un gobierno tan depredador como el de Enrique Peña Nieto, que a pesar de cometer una serie  de errores que afectan a la mayoría de los mexicanos insistió en entregar los recursos nacionales a empresas nacionales y extranjeras.

Vivimos una de las peores crisis en todos los sentidos, pero la que se refiere al ámbito ambiental estamos al borde de crear una verdadera catástrofe. Es cierto un solo hombre no podrá hacer todos los cambios que requiere México, pero es tiempo  que la sociedad civil emprenda luchas como la de preservar el medio ambiente, porque en unos años de nada servirá haber acumulado dinero con el cultivo de aguacate, y la deforestación de los bosques. No hay que esperar a que el destino nos alcance.