Fernando Martínez Elorriaga/Noticias y Debate M3

CDMX, 3 de agosto, 2019.- El discurso del 1º Informe de Gobierno enunciado por el presidente Andrés Manuel López Obrador provocó distintos posicionamientos, por un lado, las voces de los aliados, quienes exaltaron las acciones del tabasqueño en el marco de la denominada Cuarta Transformación de la vida pública de México y por otro, quienes critican algunas de las acciones de gobierno y también no se puede soslayar a quienes extrañan en muchos casos, las viejas prácticas de hacer política, con actos de corrupción e impunidad.

En este sentido, los ciudadanos no pueden negar que el combate a la corrupción y la impunidad representan dos ejes temáticos prioritarios para cualquier gobierno, por lo que se puede coincidir con la afirmación del presidente al señalar que corrupción e impunidad son “la causa principal de la desigualdad económica y social, y de la inseguridad y de la violencia que padecemos”.

El robo de combustible que se naturalizó como una práctica inherente a la industria petrolera en los sexenios anteriores, a pesar de que en el 2018 implicó una pérdida de recursos públicos por más de 60 mil millones de pesos, sigue generando indignación y condena a la clase política que gobernó en los últimos sexenios, sea  por acción u omisión.

Un tema que siempre generó inconformidades fue el otorgamiento de la condonación de los impuestos a grandes corporativos, siempre en la opacidad y con la complicidad del gobierno en turno, quien ejercía la facultad discrecional de condonar adeudos. De acuerdo a López Obrador tan solo “en los dos últimos sexenios, 108 grandes contribuyentes se beneficiaron con condonaciones por 213 mil millones de pesos”.

Entonces, ¿qué hacer con las críticas? Sin duda, deben ser bienvenidas, y el primer mandatario tendrá que tomarlas en serio, sin embargo, es una lástima que muchas estén desprovistas de legitimidad, es decir, como considerar un discurso que proviene de un interlocutor con una identidad reprobable, o bien un discurso que emana de una fuerza política que contribuyó a dejar al país sumido en grandes problemas económicos y con un deterioro grave del tejido social.

El autor es licenciado en Ciencias de la Comunicación por la FCPyS; Maestro en Comunicación y Política; doctor en Ciencias Sociales con especialidad en Comunicación y Política por la UAM Xochimilco. Es consultor político y ha sido periodista en medios locales y nacionales. (ferelorriaga@politicas.unam.mx)