Pablo Cabañas Díaz/Noticias y Debate M3

CDMX, 5 de noviembre, 2019.- La  participación de las empresas petroleras en México, se han minimizado al punto de que existen escasas referencias sobre ellas en nuestros medios de comunicación. Desde 2013, se asignaron concesiones a 70 petroleras privadas. Los conflictos de intereses que existen en esas concesiones son de tal magnitud que se van convirtiendo en un factor de riesgo para la estabilidad política y financiera del país. 

El poder  de las grandes petroleras, se pudo apreciar en  la cumbre llamada “México y su banca: protagonistas en el nuevo orden económico internacional”  tuvo lugar en Acapulco, Guerrero el 10 y 11 de marzo de 2016. En esa ocasión Enrique Peña Nieto, estuvo acompañado por uno de los arquitectos de la privatización de Pemex,  George Friedman, fundador y director de Geopolitical Futures , del general David Petraeus , ex director de la CIA y de Robert Zoellick, ex presidente del Banco Mundial. El moderador fue Jaime Serra Puche, presidente del Consejo de Administración de BBVA Bancomer, La clausura  fue realizada por el CEO de Black Rock, Larry Fink quien posee fuertes intereses en Pemex y  en el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. 

El Plan de Negocios que Pemex  negoció  con las empresas petroleras se dio a conocer el 3 de noviembre de 2016, y mostraba los  nuevos esquemas de “asociación, coinversión con terceros o servicios con terceros”. El pacto entre las petroleras y el gobierno mexicano cambió dos años después al  presentar el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, su  Plan Nacional para la Producción de Hidrocarburos. En el nuevo esquema para la industria petrolera se  pretende  rescatar a Pemex y aumentar la producción hasta dos millones 400 mil barriles de crudo diarios cuando finalice su sexenio. 

La reforma energética provocó la caída en la producción de petróleo crudo, ya que se han dejado de producir 1 millón 200 barriles cada día. La caída sostenida en la producción petrolera es consecuencia de la reforma constitucional en materia energética. De 2013 a la fecha se han dejado de producir un millón 200 mil barriles diarios, y la recuperación va muy lenta, de no lograrse la recuperación, vamos a tener que comprar petróleo crudo en el extranjero”.