Fernando Martínez Elorriaga/Noticias y Debate M3

CDMX, 3 de mayo, 2019.- El Grupo México (GM), quien es encabezado por el presidente Germán Larrea, fue cuestionado en varias ocasiones por hacer caso omiso a los riesgos en la seguridad de los trabajadores de sus empresas mineras, por ello, la empresa cuenta con varias denuncias, la más representativa en la historia de la minería, sin duda, es el caso de la tragedia de la mina de Pasta de Conchos, donde recordamos que 65 trabajadores perdieron la vida el 19 de febrero de 2006.

Lo más desafortunado es que no existen evidencias de que se trató de un accidente, sino más bien fue el resultado de las condiciones de inseguridad en que operaba la mina de carbón, es decir, la tragedia pudo evitarse.

Las familias de los mineros que fueron sepultados exigen justicia y el caso fue llevado a instancias internacionales de derechos humanos, pues piden que se realice el rescate de los cuerpos de las víctimas. Sin embargo, el anuncio del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien se comprometió a iniciar las excavaciones para rescatar los cuerpos de los 65 mineros que quedaron enterrados en la mina de Pasta de Conchos, genera nuevas esperanzas para los familiares y amigos de las víctimas.

El acontecimiento de la mina Pasta de Conchos, no es el único registrado, pues también recordamos el 12 de febrero de 2014, cuando cinco trabajadores fallecieron en la mina Charcas, en San Luis Potosí, cuando se desplomó un elevador que los transportaba. Tras el accidente, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) impuso una multa de más de 13 millones de pesos a la empresa por la falta de medidas de seguridad e higiene adecuadas, pero la empresa se amparó.

El 19 de febrero de 2006, en la mina Pasta de Conchos, se registró una explosión a las dos de la mañana, aunque la alarma fue dada dos horas después por la empresa. De acuerdo al ex secretario de Seguridad Pública de Coahuila, Fausto Destenave, las bitácoras, planos, planes de contingencia, mediciones de metano y demás informes importantes desaparecieron.

En la mina quedaron sepultados 65 trabajadores, y el rescate se suspendió con el argumento de que la temperatura se había incrementado a 900 grados centígrados, sin embargo, se recuperaron dos cuerpos y la autopsia reveló que murieron por asfixia y no calcinados como lo declaró la empresa.

La tesis de la empresa y del Gobierno respecto al origen de la explosión sostenía que pudo ser originada al golpear una bolsa de gas (Rodríguez, A. “En México, la desvergüenza”, Proceso, 17 de octubre de 2010), pero después se explicó que esto no es suficiente para provocar una explosión, pues para ello se requiere de condiciones estructurales deficientes.

En este sentido es relevante mencionar que la mina Pasta de Conchos presentó serias deficiencias en la construcción, operación y en la mecánica de mantenimiento de los sistemas de seguridad, lo que si fue determinante para la explosión.