José K/Noticias y Debate M3  

Morelia, Mich., 3 de febrero, 2021.- Autoridades comunales purépechas de Ocumicho, Zirahuén y Zicuicho denunciaron falta de interés, oídos sordos y abandono por parte de las autoridades municipales y estatales, luego de reclamar más de mil 500 hectáreas invadidas por particulares donde han cambiado el uso del suelo para la siembra de aguacate, principalmente.    

El representante de bienes comunales de Ocumicho, municipio de Charapan, Federico Hernández Morales, y el jefe de tenencia de esta misma comunidad purépecha, denunciaron que les fueron invadidas más de 300 hectáreas por empresas particulares que se dedican al cultivo de aguacate, y a pesar de que llevan más de un año que interpusieron una denuncia ante la Procuraduría Federal de Protección al Medio Ambiente (Profepa) por cambio de uso de suelo y una más ante la Fiscalía General del Estado (PGE) de Michoacán  por despojo, no han recibido ninguna respuesta.    

David Romero quien representa legalmente a Ocumicho comentó que los particulares obtuvieron las tierras a través de acciones ilegales y aprovechando la división que prevalece en esta comunidad, es por ello, dijo, la primera respuesta es que no permitirán instalación de casillas en junio próximo. “Con la movilización de la comunidad se logró frenar el derribo de árboles, no obstante, se espera la intervención de las instituciones que desde hace años han mantenido al margen y en el abandono a los pueblos originarios”.    

En tanto, la jefa de tenencia de Zirahuén, municipio de Salvador Escalante, Flor Árciga comentó que en más de mil hectáreas cambiaron el uso de suelo, luego de que algunos comuneros vendieron a particulares sus propiedades; no solo fueron ridículos los precios que les pagaron, sino también han pretendido extraer agua del lago para el riego de las huertas de aguacate.    

“De todos es sabido que el uso de químicos ha contaminado las aguas de este lago que había permanecido por siglos de manera sustentable, ahora la comunidad está en problemas con particulares que han causado un enorme daño ambiental”, dijo la jefa de tenencia.    

Al respecto, el coordinador del Concejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM), Pavel Guzmán, comentó que para vender o ceder derechos comunales se requiere de la aprobación de la Asamblea, de lo contrario ese tipo de trato no tiene validez jurídica. “Solo se pueden ceder derechos a mismos comuneros y sus familias, no obstante, valiéndose de la necesidad de la gente hay muchos que han adquirido grandes extensiones forestales”.    

Comentó que antes eran predios comunales de los municipios de Uruapan y Tancítero los que producían casi todo el aguacate, pero ahora la fiebre del “oro verde” se ha extendido a la mayoría de los pueblos de las regiones indígenas de Pátzcuaro, la Cañada de los Once Pueblos, la Sierra y la Meseta Purépecha; “todas estas zonas están agotando sus recursos forestales e incluso algunos pueblos comienzan a tener problemas por escasez de agua”.    

En la tenencia de Zicuicho, municipio de Los Reyes, hay otro problema similar, ya que hay cambio de uso de suelo y por la posesión de tierras por parte de algunas empresas. “Son más de 200 hectáreas las que están en pleito, en esta región que ha sido devastada y que está en manos de empresas particulares que producen berries y aguacate, también hay disputas legales por la posesión de la tierra. El mayor problema es que las autoridades estatales y municipales se han desentendido y que sin duda están a favor de los que producen riqueza, aunque ahora los dueños de las parcelas se están convirtiendo en esclavos de su propia tierra”.    

En Michoacán, principal productor nacional de aguacate, han sido reconocidas 120 mil hectáreas de aguacate en 23 municipios. Actualmente se habla de más de 160 mil hectáreas, y la mayoría carece de permisos, porque desde el 2000 no se han otorgado permisos para el cultivo de aguacate en zonas forestales, y la mayor parte de las zonas arboladas son propiedad de ejidos y comunidades indígenas.