Redacción/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich; a 28 de mayo del 2021,- La construcción de una verdadera cultura de la paz en Michoacán requiere de una activa participación de toda la sociedad, desde la familia, la escuela y de todos los ámbitos de la vida michoacana.  

En ello coincidieron los ponentes en el Foro sobre Cultura de la Paz y Participación Ciudadana que, tras propuesta del candidato de MORENA-PT a la gubernatura, Alfredo Ramírez Bedolla, organizó y coordinó la ex comisionada de Atención a Víctimas, Selene Vázquez Alatorre.  

En el foro en el que se abordaron temas de justicia transicional, respeto a los derechos humanos, acceso real a la justicia, las formas de reparación del daño y la garantía de no repetición, también se plasmó un bosquejo de la realidad que priva en Michoacán respecto al tema de la inseguridad michoacana y cómo combatir a ésta. 

Selene Vázquez Alatorre recordó que para Alfredo Ramírez Bedolla “la paz se construirá con mujeres y hombres, víctimas, autoridades comunitarias, campesinos, iglesia, comerciantes, empresarios, artistas, estudiantes, maestros, académicos, colegios de profesionistas y toda la gente de buena fe que quiera participar”.

En su oportunidad, el periodista Manuel José Pedro Miguel Arce Montoya, que a abordó el tema de adicciones y narcotráfico, formas de abordar la política pública, refirió que desde el sexenio de Salinas de Gortari hasta el de Peña Nieto, el combate a la drogadicción ha dejado un daño terrible al tejido social.  

Calificó de estúpido penalizar a los consumidores de droga, y dijo que las adicciones es un problema de salud.  

Pedro Miguel se declaró defensor del Gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, por lo que dijo que las próximas elecciones deben ser ganadas por MORENA, porque de lo contrario, “los programas sociales, la lucha contra la corrupción y la consolidación de la 4T están en riesgo”.  

A su vez, Lorena Cortés Villaseñor, especialista en prevención del delito, propuso la construcción de la seguridad con la participación ciudadana. Un elemento para construir la paz es el acceso a la justicia, expuso.  

Quien fuera directora de Prevención del Delito y Participación Ciudadana de la Secretaría de Seguridad Pública, calificó a la violencia en tres tipos: Directa, Estructural y Cultural. Dijo que la construcción de la paz tiene que ver con la aplicación de una política integral. “Tenemos que pasar de la seguridad pública a la seguridad ciudadana”, advirtió”.  

Por su parte, Gerardo Herrera Pérez hizo una severa crítica al estado actual de cosas, y dijo que no se explica cómo es que habiendo tantas normas locales, nacionales e internacionales para atender la problemática de la violencia, “aún estemos hablando de feminicidios”.  

Quien es doctor en Política, Gobernabilidad y Política Pública manifestó que hay que hacer las cosas sin simulación. Lamentó que no tengamos una ética en la política, “todos van a ver qué pepenan”.  

Herrera Pérez hizo una serie de reflexiones sobre la paz, la educación, el servicio público e, incluso, deploró que hoy se encuentre acéfala de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos, precisamente porque ésta está atrapada en el Congreso del Estado. 

También se pronunció porque la lucha más importante sea la humana. Dijo que el diálogo debe ser horizontal, complementario, y no vertical, porque entonces esto es colonizar. Expuso que vivimos en la sociedad hiperconsumista, y recomendó trabajar con los niños sobre la vida. 

En el foro, realizado en un salón del sur de la ciudad capital, con la asistencia de decenas de profesionistas y estudiantes, el historiador Benjamín Lucas cuestionó el tratamiento incorrecto que se les da a las tradiciones y el quehacer artesanal michoacano.  

Expresó que Michoacán es multicultural y que los purépechas no son productos turísticos ni objetos de mercantilización y folclorismo. “Vendemos noches de muertos como si fuera mercancía”, denunció. 

Lucas Juárez manifestó, por otro lado, que la paz no solo es ausencia de violencia, también es dialogo con otras culturas. “La paz es cultura a partir de una manera diferente de ver el mundo”, externó. 

En su oportunidad, Miriam Núñez Vera, quien es doctora en Ciencias en Desarrollo Rural, lamentó que a las instancias de la mujer en los municipios no se le dé la importancia que merecen, y se pronunció porque desde el Congreso del Estado se les destine el recurso financiero necesario para que puedan atender la alerta de género como ya se ha establecido en por lo menos 14 de los ayuntamientos michoacanos. 

Dijo, por otro lado, que la pandemia provocó un gran desempleo que perjudicó en gran medida a las mujeres. “Ante ello, prosiguió ¿qué respuesta hubo de las instituciones? ¿Qué respuesta de políticas públicas hubo? Ninguna”, expresó. 

En el encuentro también participó el ex ombudsman michoacano Víctor Manuel Serrato, quien dijo que para conseguir la paz es necesario el cumplimiento de los derechos humanos, y esto debe ser desde una visión de dignidad. 

Lamentó que en Michoacán no exista una justicia transicional, luego de destacar que en la entidad hay un registro de más de 3 mil desaparecidos y que existen alrededor de 500 mil carpetas de investigación sin resultados. Al mismo tiempo, recordó el criminal acto del 15 de septiembre del 2008, al que calificó como el primer signo de “narcoterrorismo” en México.

Mientras tanto, Blanca Santoyo abordó el tema “Prevención de Violencias, un Despertar de Conciencias”, dijo que el asunto de la prevención es compartido, entre sociedad y política; por ello, lanzó la pregunta ¿qué hacemos como sociedad ante la prevención de la delincuencia? 

Y a propósito del actual proceso electoral michoacano, dijo que no se debe esperar que gane un candidato “para que nos resuelva la vida”, y recomendó que la atención a las víctimas debe ser integral.

En tanto que la maestra en Derecho, Maricela Núñez Alcaraz, recordó las marchas por la paz, encabezadas por Sicilia y Wallace, y que buscaban el acceso a la justicia. Indicó que de esas marchas de protesta surgió la idea de la creación de las comisiones estatal y nacional de atención a víctimas, instituciones en las que, anotó, “debe haber servidores públicos empáticos, sensibles y solidarios”.

El doctor en Ciencias de Desarrollo Regional, Carlos Ortiz Paniagua, refirió sobre las características y realidad de la economía michoacana y su relación con la inseguridad.

Expresó que es necesario reducir la violencia desde la educación, ampliando las oportunidades para los jóvenes. Dijo que deben rescatarse espacios recreativos y culturales, y expuso que es necesario generar entornos de prosperidad.

Por su parte, Julisa Suárez Bucio, ex comisionada de seguridad en el Ayuntamiento de Morelia, y quien clausuró el Foro, describió el problema de la seguridad que se vive en Morelia, y recomendó que la justicia cívica local hay que verlo con un enfoque no recaudatorio sino terapéutico. “ola justicia cívica es un mecanismo de la `prevención de la violencia”, aseguró.