Ernesto Martínez Elorriaga/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 9 de octubre, 2019.- Rosario Ibarra de Piedra, de 92 años de edad,  ha sido un símbolo de lucha contra la represión y la búsqueda de desaparecidos políticos desde 1974. Ese año inició la búsqueda de su hijo Jesús Piedra, acusado  de pertenecer a la Liga Comunista 23 de Septiembre. Nunca supo de él.

Por unanimidad, el pleno del Senado de la República acordó entregar el próximo 23 de septiembre la medalla Belisario Domínguez a Rosario Ibarra, quien logró encontrar con vida a más de 140 de las 500 víctimas, como parte del movimiento Frente Nacional Contra la Represión.

A toro pasado, senadores panistas y priistas reconocieron a la luchadora social que tanto fue atacada y criminalizada por el PRI y el PAN. Dijeron algunos legisladores que con este reconocimiento se cierra la herida de la guerra sucia y las desapariciones forzadas.

Rosario Ibarra  ha sido ejemplo incisivo de lucha por la aparición con vida de jóvenes que fueron secuestrados, torturados y presumiblemente asesinados por fuerzas del Estado mexicano.

Desde el 68 muchos jóvenes decidieron por el camino de las armas para buscar un cambio en México. Los acusaron de todo, de roba vacas, terroristas, desadaptados y de ser asesorados y adoctrinados por países comunistas. Muchos pagaron con sus vidas, decenas de ellos fueron desaparecidos.

Rosario Ibarra  ha sido una mujer excepcional porque a pesar de las adversidades y obstáculos de varios gobiernos no cesó su lucha, buscó por diversos caminos ser escuchada. Como en cientos o miles de casos, no se hizo justicia.