Ernesto Martínez Elorriaga/Noticias y Debate M3  

Morelia, Mich., 8 de marzo, 2021.- El presidente de la Federación Mexicana de Artesanos AC (Femartac), Moisés Felipe Alejandre aseguró que los artesanos en México viven la peor crisis de su historia. “El abandono ha sido ancestral, pero luego de que inició la pandemia, los espacios de comercialización fueron cerrados”.  

Hace 20 años conformaron este gremio para demandar que los artesanos fueran incluidos en los programas sociales de educación, salud, vivienda y apoyos familiares. Los avances fueron lentos y escasos. “A la fecha, la mayoría de estos artistas populares y sus familiares viven entre los cerros o en las inmediaciones de las comunidades y no son tomados en cuenta”, apuntó.  

Felipe Alejandre, oriundo de Paracho, Michoacán, comentó que desde hace dos décadas organiza El Encuentro Nacional de Artesanos con la exposición y venta de productos de todo el país, en el que participan unos 200 artistas populares de las principales etnias, pero lo más importante es que se promueven no solo las artesanías sino sus lugares de origen que son cada vez más atractivos para  los turistas.  

Recientemente, comentó, le envió una carta al presidente Andrés Manuel López Obrador en la que expresa que es tiempo de que un artesano tenga espacio en el Poder Legislativo, “para que haya una voz que luche, proponga, dignifique y le dé lugar que merecen los artesanos en la sociedad, porque no es justa que los espacios para comercializar sus productos estén siempre cerrados y limitados, independientemente de la pandemia”.  

Las cocuchas en el encierro  

Olivia Reyes, de la comunidad de Cocucho, municipio de Charapan, manifestó que en los últimos 10 meses no han encontrado mercado para los bordados porque se cancelaron los principales escaparates para la venta de artesanías como el Tianguis Artesanal de Semana Santa en Uruapan; la exposición y venta en la Plaza Vasco de Quiroga de Pátzcuaro el Día de Muertos; además de los mercados permanentes de Morelia y Paracho.  

Por su parte, el ex jefe de tenencia de Cocucho, Raúl Martínez Elías, comentó al respecto, que esta comunidad purépecha históricamente vive de la creación de “cocuchas” (ollas de barro con acabados vidriados parecidas a cáscara de piña) y de “juaningos”, blusas con bordados de cruz, pero la gente vive momentos difíciles porque desde hace meses, tienen almacenado sus productos por el cierre de sus principales mercados como Uruapan, Pátzcuaro, Morelia y Paracho. “No hemos tenido apoyo ni del gobierno federal ni del gobierno del estado, por eso nuestra gente sale a los campos de Los Reyes, Zamora y Tangancícuaro a la cosecha de berries o frutillas como fresa, arándano, frambuesa y zarzamora.  

Alejandro Méndez, dirigente de Alfareros de Santa Fe de la Laguna, municipio de Quiroga, dijo que junto con otra organización aglutinan 146 familias de artesanos, y el  único “apoyo” que han recibido del Instituto del Artesano Michoacano (antes Casa de las Artesanías de Morelia) fue que les compraron en abril del año pasado 400 mil pesos en mercancía, que la tienda gubernamental vende a doble precio, se distribuyó entre esas familias de alfareros, es decir, a cada familia le correspondió 2 mil 800 pesos para sobrevivir casi un  año. “Es lo único que recibimos de apoyo y este pueblo es de lo único que vive, por eso pedimos se nos respalde porque el principal tianguis artesanal de América Latina es el de Domingo de Ramos de Semana Santa, y hace un año se canceló y todo parece indicar que este año ocurrirá lo mismo”.  

No hay dinero ni para comer  

En los mercados y tianguis establecidos en Tzintzuntzan y Quiroga, lo artesanos se quejan de que sus ventas se han reducido en 60 por ciento. “A veces no vendemos ni 100 pesos y ya se nos acabó el colchoncito, por eso tenemos que salir a buscar donde sea para los frijoles, porque durante cuatro meses no se nos permitió abrir el puesto”, dijo la señora María de la Luz Chávez, quien tiene su negocio de productos de barro y loza vidriada desde hace 25 años, en la pequeña plaza ubicada frente al templo de San Francisco y de la capilla del Señor del Rescate.  

En el mercado artesanal de Quiroga, la señora Ema Gómez, dijo que esta plaza ha sido una de las más populares de Michoacán, porque se venden piezas artesanales de toda la región de la ribera del lago de Pátzcuaro, sin embargo, las medidas sanitarias, para evitar la propagación del coronavirus, provocó que la economía se cayera, “y todos salimos afectados porque los fabricantes de las artesanías que nos abastecen vienen de pueblitos y ranchos a lo que les dejamos de comprar porque no hay venta”.  

Ni con la pandemia llega apoyo a los pueblos originarios  

El coordinador del Concejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM), Pavel Guzmán, señaló que en 2020 fueron entregados mil expedientes de proyectos y solicitudes de apoyo directo a la Secretaria de Cultura por parte de artesanos de comunidades indígenas, pero a la fecha la dependencia federal no ha dado ninguna respuesta, a pesar de que les requirió documentación como credenciales elector, solicitudes y proyectos.    

Por su parte el Instituto del Artesano Michoacano mantiene presupuesto deficiente de 44 millones para este 2021, que básicamente les sirve para pagar altos salarios a sus empleados, renta de inmuebles y gastos en insumos, y muy poco para el apoyo real y directo a los artesanos. (Con información diario La Jornada)