Pablo Cabañas Díaz/Noticias y Debate M3  

Morelia, Mich., 10 de septiembre, 2020.- Las telenovelas fueron la esencia de la televisión mexicana en el siglo XX . El 6 de junio de 1958 apareció en pantalla la primera telenovela mexicana bajo el nombre de Senda prohibida, una obra escrita en principio para radionovela, original de la escritora Fernanda Villeli, protagonizada por los actores Silvia Derbez, Rafael Banquells y Francisco Jambrina.  

Senda prohibida, sentó las bases de la telenovela tradicional: Varios capítulos con secuencias entre cada uno; manejo del suspenso al finalizar cada capítulo y transmitida al aire a través de un canal de televisión. Fue patrocinada por Colgate-Palmolive, y cumplió su cometido en ventas para la empresa patrocinadora y fue un éxito para la televisora en audiencia y venta de televisores.  

La segunda telenovela, Gutierritos (1959), en donde el protagonista es un esposo mártir y dócil, quien después de varios sufrimientos logra el reconocimiento y amor de su autoritaria esposa. De nueva cuenta la venta de televisores se incrementó ese año a niveles nunca vistos en el mercado. La telenovela tuvo tanto éxito que se convirtió en película; pasados los años se olvidó. Nacía una mira a la vida sacrificada vida de los oficinistas que volvió de nuevo en el nuevo siglo, ya no bajo el nombre, de Gutierritos, sino de Godínez.  

La tercera telenovela, Teresa (1959), protagonizada por Maricruz Olivier, quita la faceta de mártir a las protagonistas. El papel principal es el de una joven ambiciosa y perversa, estudiante de Derecho, que lucha por todo para obtener su meta. Al final acaba sola y abandonada.  

En la historia de las telenovelas hay tres nombres clave: Emilio Azcárraga, Ernesto Alonso y Valentín Pimstein, quienes contribuyeron a armar la estructura dramática moderna de la telenovela. Pimstein, un inmigrante chileno que se estableció en México, fue de las primeras personas en implementar encuestas de audiencia para determinar los desenlaces de las historias, con el apoyo de encuestas  y entrevistas en lugares públicos estructuradas  con el apoyo del sociólogo Roberto Donoso.  

Pimstein, comenzó a producir novelas bajo contrato con Colgate en 1960. En pocos años se convertiría en el productor de telenovela más exitoso consistentemente, y lo seguiría siendo por tres décadas y construyó una versión utópica de México – una en donde Cenicientas del barrio noble encontrarían el amor con el Príncipe Encantado, que ganó gran aceptación popular.  Simplemente María se convirtió en el éxito regional de rating de 1969 a 1970. Con conocimiento el periodista Álvaro Cueva expresó al comentar su muerte: “Si alguien convirtió a Televisa en una máquina de hacer dinero fue usted. Más que Chespirito. Más que Jacobo Zabludovsky. Más que Raúl Velasco. ¿Y qué le hicieron? Nada. Al contrario, su nombre estaba como prohibido”.