Pablo Cabañas Díaz/Noticias y Debate M3

CDMX, 4 de marzo, 2020.- Los compromisos de Enrique Peña Nieto con las empresas petroleras empiezan a ser un factor de inestabilidad para la administración del presidente Andrés Manuel  López Obrador. El expresidente a lo largo de su sexenio explotó la leyenda negra de Pemex, pero al paso del tiempo se le revirtió su campaña mediática.

Es importante hacer mención que en el paquete de la reforma energética, las leyes secundarias establecieron las especificidades sobre los cambios fundamentales a la Constitución. El transitorio 5° del Decreto de la Reforma es muy importante pues establece que los particulares podrán reportar para efectos contables y financieros la asignación o contrato correspondiente y sus beneficios esperados.

Las presiones financieras derivadas  del transitorio 5° es uno de los mayores riesgos que enfrenta Pemex la petrolera más endeudada del mundo -con compromisos de alrededor de 100 mil millones de dólares- y esta es que  las calificadoras estadounidenses Moody’s y Standard & Poor’s bajen la nota crediticia a Pemex tal y como lo hizo Fitch el año pasado. Esto provocaría, en primera instancia, que la petrolera pierda el grado de inversión y pase a considerarse “de grado especulativo”, y en segunda, el encarecimiento del financiamiento que pida en adelante, pues esta nueva condición implicaría que sería más riesgoso prestarle dinero. Lo que sería el peor escenario para el gobierno federal y el mejor para los acreedores.

Desde 2013, se asignaron concesiones a 70 petroleras privadas. Los conflictos de intereses que existen en esas concesiones son de tal magnitud que se van convirtiendo en un factor de riesgo para la estabilidad política y financiera del país. El poder de las grandes petroleras, se pudo apreciar en la cumbre llamada “México y su banca: protagonistas en el nuevo orden económico internacional” y que tuvo lugar en Acapulco, Guerrero, el 10 y 11 de marzo de 2016.

En esa ocasión Enrique Peña Nieto estuvo acompañado por uno de los arquitectos de la privatización de Petróleos Mexicanos, George Friedman, fundador y director de Geopolitical Futures; del general David Petraeus, exdirector de la CIA y de Robert Zoellick, expresidente del Banco Mundial. El moderador fue Jaime Serra Puche, presidente del Consejo de Administración de BBVA Bancomer. La clausura fue realizada por el CEO de Black Rock, Larry Fink quien posee fuertes intereses en Pemex y en lo que fue el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

La Asociación Mexicana de Empresas de Hidrocarburos, que representa los intereses de las petroleras, expresó su opinión acerca de la decisión de la Comisión Nacional de Hidrocarburos de cancelar las rondas 3.2 y 3.3, y diferir por seis meses las asociaciones con Pemex, a solicitud de la Secretaría de Energía. “Esperamos que el gobierno de la república reconsidere su decisión de cancelar las rondas de 3.2 y 3.3, así como de posponer las asociaciones de Pemex (farmouts), pues creemos que con ellas, el país puede seguir contando con mecanismos idóneos para alcanzar los objetivos de producción que se ha planteado la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador”. 

En el plan quinquenal de licitaciones petroleras 2015-2019 que formuló el gobierno de Peña Nieto quedan por concursar recursos prospectivos que equivalen a 1.5 veces las reservas totales del país. Con la cancelación de convocatorias para nuevas licitaciones petroleras durante los próximos tres años, así como de las rondas 3.2 y 3.3 pendientes, se dejarán sin ejecución siete rondas en un total de 169 campos con recursos prospectivos por 1.5 veces las reservas totales del país.

Con las cancelaciones quedaron sin licitarse 39 mil 536 millones de barriles de petróleo crudo equivalente en recursos prospectivos a extraerse, volumen que equivale a 1.5 veces las reservas totales (probadas, más probables, más posibles) de México. En cuanto al territorio asignado, 29% de lo dispuesto para licitarse, que son 87 mil 38 kilómetros cuadrados, con lo que la cancelación de las rondas por tres años dejó 213 mil 93 kilómetros. Los que  se encuentra en juego tiene una expresión financiera, política y de impacto territorial pocas veces vistas en nuestro país. ¿Qué presiones van a ejercer estos poderosos grupos una vez que los planes de Pemex  no sean acordes a sus intereses? La repuesta la veremos en las próximas semanas.