Pablo Cabañas Díaz/Noticias y Debate M3

CDMX, 5 de abril, 2020.- Un equipo de epidemiología en el Colegio Imperial (Imperial Collage) (1), proyectó la campaña de control de la pandemia aplanando la curva trazada al poner en cuarentena los casos detectados y distanciando socialmente a las personas mayores de 65 años de edad.

Estas acciones tendrán un alto costo para todos los países en la parte de los servicios de cuidados intensivos. El grupo del Colegio Imperial estima que una campaña exitosa deberá llevarse a cabo durante al menos dieciocho meses, con una contracción económica y un declive en los servicios que prestan los gobiernos.

La respuesta más conocida al equipo del Colegio Imperial, fue la realizada por un grupo dirigido por Nassim Taleb, autor del libro El Cisne Negro, que expuso que el modelo no incluye el esquema chino de rastreo de contactos y monitoreo de puerta en puerta.

Taleb hizo una transcendental pregunta: ¿en qué condiciones el virus puede ser llevado a la extinción? La eliminación no significa cero casos, sino suficiente aislamiento para que los casos individuales no produzcan nuevas cadenas de infección. En China el éxito- hasta ahora-, es de 5 por ciento de los casos susceptibles que se infectaron posteriormente. China evita a su población meses de encierro y el daño económico y social asociado al aislamiento.

En Occidente, la indiferencia para preparar y reaccionar ante el brote no comenzó, como debería haber sido en diciembre. Un ejemplo, del impacto de pandemia se observa en Estados Unidos, y en las múltiples decisiones tomadas en los últimos tres meses.

El error más importante, según los expertos, fue el haber desmantelado el equipo de seguridad nacional especializado en virología y dejar setecientos puestos de alto nivel dedicados a la epidemiologia sin cubrir. Incluso se dejó sin respuesta los resultados de una simulación de una pandemia en 2017, ese evento manifestó que ese país no estaba preparado para enfrentar un escenario como el que hoy se vive.

Las fallas surgieron hace décadas, cuando la salud pública se descuidó. Europa Occidental y Estados Unidos al igual que México apenas cuenta con camas de hospital y equipos suficientes para las operaciones normales, son países, cada uno en su nivel que no tienen los recursos necesarios para implantar en su población un modelo de control sanitario como el chino.

Las enfermedades infecciosas, durante la mayor parte de la historia humana, han sido la mayor fuente de mortalidad y seguirán siendo una amenaza. Pero dado el número de patógenos ahora se encuentran en circulación, es probable que enfrentemos otra pandemia mortal en un tiempo mucho más corto que la calma que tuvimos de cien años cuando en 1918 apareció la llamada fiebre española.

En todos los países se deberán cambiar los errores cometidos para no repetir la larga cadena de tropiezos que nos llevaron a lo que hoy estamos viviendo.

(1)Impact of non-pharmaceutical interventions (NPIs) to reduce COVID19 mortality and healthcare demand Neil M Ferguson, Daniel Laydon, Gemma Nedjati-Gilani, Natsuko Imai, Kylie Ainslie, Marc Baguelin, Sangeeta Bhatia, Adhiratha Boonyasiri, Institute for Disease and Emergency Analytics Imperial College London.