Pablo Cabañas Díaz/Noticias y Debate M3  

CDMX, 5 de agosto, 2020.- Emilio Lozoya se movía como pez en el agua en varias empresas españolas y en especial con el dueño de la constructora OHL, Juan Villar Mir y con su yerno Francisco Javier López Madrid con quien tenía importantes negocios en México, a través de una firma ajena a la constructora llamada Infoglobal.  

De esa compañía salió la transferencia el 8 de junio de 2011 a la cuenta 024088097460 del banco suizo Gonet & Cie que estaba a nombre de la empresa offshore Tochos Holding, establecida en las Islas Vírgenes Británicas, y cuya beneficiaria era su hermana Gilda Susana Lozoya.  

De Tochos Holding salió el capital con el que Lozoya compró la casa de Lomas de Bezares, por la que desembolsó 38 millones de pesos, ese dinero provenía de los sobornos que Odebrecht le habría pagado en 2012.  

Gracias a las relaciones que tenía Lozoya, Infoglobal logró en 2012 un contrato de vigilancia penitenciaria, y ese mismo año se convirtió en coordinador internacional de la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto.  

 En 2012 la vida le sonreía. Sería director de Pemex en 2013, y consejero de Infoglobal entre el 2 de agosto de 2011 y el 29 de agosto de 2012, siendo a su vez miembro del consejo de OHL, en pocas palabras se había convertido en una especie de rey “Midas”.  

El contrato de vigilancia debía reportarle 60 millones de euros a la filial mexicana de Infoglobal, e incluso podría llegar a 200 millones de euros según las expectativas de ganancias de la empresa que eran muy prometedoras, pero todo acabó en un fracaso.  

La empresa quebró, dejando muy molestos a los inversores que habían creído en la palabra de López Madrid y este en Lozoya. Los inversionistas perdieron 6. 5 millones de euros que habían aportado, a diferencia del yerno de Villar Mir, que solo invirtió su relación con Lozoya.  

El ex director de Pemex tiene cuentas pendientes con importantes financieros, que en su momento se sintieron no solo robados, sino humillados. Cuando el negocio se deshizo se vendió la compañía, liquidando el contrato con Infoglobal, incluso se vendió el 30% de su participación accionaria a los mismos inversores.  

Ante este abuso los inversores presentaron una querella por presunta estafa y falseamiento de cuentas contra López Madrid. Pero en esos días, Lozoya y López Madrid era “intocables” y abusaron de su poder. Ahora, enfrentan no solo en tribunales sino en la calle a poderosos personajes que los van a enfrentar por sus traiciones y sus atracos.  

Los movimientos en la Ciudad de México, de López Madrid tomaron notoriedad pública a través de sus frecuentes contactos con José Andrés de Oteyza, quien le enseñó muchas de sus  artimañas para sobornar a altos funcionarios del gobierno mexicano.  

Hay grabaciones en las que quedan expuestas varias reuniones con directivos de lo que fue OHL,  que en julio de 2018 cambió su nombre en México a Aleatica, para la adjudicación de un contrato relacionado con una central de ciclo combinado por valor de 476 millones de dólares. “Me hechó una mano brutal” asegura en una grabación Oteiza refiriéndose a un miembro del gobierno de Peña Nieto.  

A Lozoya se  le implica en una transferencia de 3.4 millones de dólares que una filial mexicana le  hizo en noviembre de 2010 a favor de la empresa luxemburguesa Lendir Investments, constituida por el bufete panameño Mossack-Fonseca.  

Ese pago se hizo desde Constructora de Proyectos Viales de México (CPVM) a una cuenta abierta por Lendir en el banco UBS en Ginebra. Días después, Lendir transfirió 719 mil euros a una sociedad de Javier López Madrid, Sia Capital S.L.  

Esos movimientos podrían estar encubriendo el pago de comisiones en el extranjero a cambio de adjudicaciones de obras públicas en España.  

El ganador de este complejo juego es sin duda Oteyza, pues ya no existe OHL y él -no puede ser imputado por esta operación, ni por otras-, ya que en esos momentos no estaba en vigor la responsabilidad penal de las personas jurídicas, ni por su implicación en los hechos, atribuibles.  En todo caso, estos hechos serán responsabilidad de empleados de bajo nivel que habrían recibido instrucciones de ejecutivos de nivel medio. Sin duda el maestro Oteyza superó a las jóvenes “promesas”.  

De esta historia quedan como evidencia los depósitos realizados a través del banco Santander que Lozoya envío a López Madrid. El banco español depositó, desde México, al menos 18 millones de dólares a López Madrid. Ambos tienen mucho que decir, aunque les conviene más callar.