Pablo Cabañas Díaz/Noticias y Debate M3  

CDMX, 24 de agosto, 2020.- La revista Política (1960-1967), dirigida por Manuel Marcué Pardiñas, marcó el sendero del periodismo de la década de 1960 al proporcionar a sus lectores análisis y reportajes sobre la realidad nacional. En 1960, vivíamos en un clima de creciente represión priista contra los sectores democráticos, entre la centena de presos políticos estaban el pintor David Alfaro Siqueiros, el periodista Filomeno Mata, y el líder sindical Demetrio Vallejo.  

A lo largo de la década de los años sesenta, se inicia la decadencia ética que debilitó a los periodistas de la “gran prensa” a través del “chayote”. El punto de diferenciación con la prensa de izquierdas estaba en el marco ético y moral que se hizo característico del periodismo crítico y de denuncia.  

 La revista Política  tuvo en sus páginas a figuras de primera línea como Narciso Bassols; escritores nacionalistas revolucionarios como Fernando Benítez y Carlos Fuentes; artistas plásticos  como David Alfaro Siqueiros; y quien era un joven funcionario de filiación priista como Enrique González Pedrero; intelectuales críticos que no estaban afiliados al Partido Comunista y que tenían una trayectoria política e intelectual singular, como es el caso de Eli de Gortari; y, finalmente,  eruditos como Jorge Carrión y Emilio Uranga, que habían formado parte del grupo Hiperión. También escribieron simultáneamente Luis Villoro, Francisco López Cámara, Jaime García Terrés, entre otros.  

Las tensiones derivadas de la coexistencia de tendencias políticas e ideológicas tan diversas provocaron escisiones y rupturas. A mediados de 1964, algunos de los nacionalistas revolucionarios con mayor visibilidad –Carlos Fuentes, Fernando Benítez, Víctor Flores Olea, Enrique González Pedrero y Francisco López Cámara– dejaron de escribir en Política por considerar que ésta se había radicalizado de más contra el gobierno.  

En 1965, Alonso Aguilar, Fernando Carmona y Enrique Ramírez y Ramírez también rompieron con la revista, para animar años más tarde Estrategia, revista de análisis político (1974-1988).  

¿Cuáles fueron en el inicio los puntos que hicieron coincidir grupos y tendencias tan diversas? En primer lugar, la convicción de que era necesario construir un espacio de crítica política, inexistente en México en aquellos años. Por otra parte, en el cincuentenario de la Revolución los integrantes de Política compartieron la percepción de que ésta no había generado la transformación esperada y, en reacción a ello, lanzaron una propuesta de transformación que apuntaba hacia un cambio no violento.  

Sin duda, Política fue el embrión de la corriente Nueva Izquierda en México, en sus páginas se publicarán traducciones de autores representativos de la Nueva Izquierda europea y estadounidense –como Jean Paul Sartre, C. Wright Mills, Carleton Beals, Claude Julien, Paul A. Baran, Paul Sweezy y K. S. Karola.    

La herencia que no dejó Política es la teorización del nacionalismo revolucionario, editores y colaboradores reivindicaron la figura de un “pueblo” abstracto fusionado al poder, considerado como el eje de la legitimidad revolucionaria y del cambio social sin violencia.  

En la revista surgió la figura del intelectual comprometido con las causas antiimperialista y tercermundista. A los intelectuales, escribió Carlos Fuentes en un ensayo en el que analizó retrospectivamente estos años, tocaba analizar la “realidad de México” y ofrecer “una tipificación histórico-crítica de la revolución mexicana, y una caracterización presente de los grupos en el poder.  

La idea del pueblo bueno como elemento central del nacionalismo revolucionario tiene en Política un papel protagónico llega hasta nuestros días en el discurso político de Andrés Manuel López Obrador.