Pablo Cabañas Díaz/Noticias y debate M3  

CDMX, 4 de marzo, 2021.- Lucio Mendieta y Núñez (1895-1988) fue actor central en 1951, en la fundación de la Escuela Nacional de Ciencias Políticas y Sociales, estudió el mundo rural y agrícola del México de los años cuarenta a los setenta.  

 Mendieta y Núñez propuso la creación de la Escuela Nacional de Ciencias Políticas y Sociales, donde se impartirían cuatro carreras:  ciencias sociales, ciencias políticas, periodismo y ciencias diplomáticas, con su variante en la especialidad consular. Estas serían cursadas en cuatro años de estudios, dos de preparación común y los restantes en los estudios especializados en la rama correspondiente.   

Desde 1920 trabajó como consejero del Partido Nacional Revolucionario (PNR), y durante toda su carrera participó en la administración pública en numerosas iniciativas ligadas a la agricultura y a las relaciones con los pueblos indígenas.  

Mendieta y Núñez fue una figura central en la etapa fundacional de la sociología mexicana. Logró la institucionalización de la sociología como una disciplina formalmente independiente del derecho, de la antropología y de la etnografía.  

Margarita Olvera Serrano, estudiosa de su vida y obra señala que la educación intelectual y política a la que estuvo expuesto desde las aulas de la Escuela Nacional Preparatoria y la Escuela Nacional de Jurisprudencia, hoy Facultad de Derecho constituyeron para él elementos tendrían como resultado el primer trabajo sociológico que se produjo en nuestro país.  

Apoyó la transformación institucional de la sociología mexicana por lo que estuvo involucrado en la investigación y divulgación de las ciencias sociales en México. Fundó la Revista Mexicana de Sociología en 1939.  

En esos años del siglo XX, no se puede desconocer la importancia que tuvieron, las reflexiones de los abogados, ingenieros y médicos[PC1]  que se acercaron a la historia, la antropología, la economía y otras áreas del conocimiento para tratar de hacer inteligible la realidad nacional –en una etapa de la sociología mexicana –como fue el caso de Justo Sierra, Andrés Molina Enríquez, Ricardo García Granados o Porfirio Parra, por mencionar sólo algunos de los más conocidos.   

La reflexión de Lucio Mendieta se nutre también de sus obras producidas. La importancia que Lucio Mendieta tiene para la sociología mexicana radica en su contribución a su institución como disciplina autónoma, a la apertura de lugares sociales autorizados para su cultivo, a la creación de un medio de comunicación escrita –Revista Mexicana de Sociología– que comenzó una incipiente labor de generación de un público lector, así como en los intentos de producir un conocimiento de la realidad social que trató de ser objetivo y útil.  

El estudio de su itinerario intelectual es también el estudio de un tramo del desarrollo de la sociología mexicana marcado profundamente por las demandas “externas” de una sociedad en reconstrucción, así como por una estrecha cercanía con las instituciones gubernamentales de la época, ávidas de saberes técnicos en los que pudiesen fundamentar y legitimar sus tareas políticas y administrativas.