Pablo Cabañas Díaz/Noticias y Debate M3  

CDMX, 12 de julio, 2021.- Fray Gabriel Chávez de la Mora (1929) es un destacado arquitecto al quien el gobierno de México y la Asociación de Ingenieros y Arquitectos de México otorgó el Premio Nacional de Arquitectura 2020.  

A sus 91 años se ha destacado por sus 175 proyectos realizados en 65 años de su ejercicio profesional. El profesor Jamil Afana, de la Western University de Ontario, Canadá lo entrevistó en 2015 y publicó un artículo titulado: “Una conversación con fray Gabriel Chávez de la Mora” que apareció en las “Actas del Congreso Internacional de Arquitectura Religiosa Contemporánea” de 2015.  

Fray Gabriel, en 1948 ingresó a la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Guadalajara, fue miembro de su primera generación, lo que le dio la oportunidad de tener como maestros a Ignacio Díaz Morales, al canónigo José Ruiz Medrano, Mathias Goeritz y Eric Coufal. En 1955, sustentó su examen profesional con la tesis “Proyecto para el Centro Parroquial de San José de Analco”.  

En mayo de 1955, ingresó al monasterio de los benedictinos de Nuestra Señora de la Resurrección en Cuernavaca, Morelos; el 15 de agosto de 1959 hizo la profesión solemne de votos, y el 1° de mayo de 1965 recibió la ordenación sacerdotal de manos del obispo de Cuernavaca Sergio Méndez Arceo. Impartió cursos y conferencias en numerosas instituciones, entre ellas: la UNAM, la Universidad Iberoamericana, el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey y la Universidad Popular y en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.  

Entre sus obras de arquitectura religiosa de diseño, renovación, readaptación o de recuperación de espacios, están: la capilla, las dependencias y los anexos del Monasterio Benedictino de Santa María de la Resurrección de Cuernavaca, 1957. En ese mismo año, por indicaciones del obispo Méndez Arceo, intervino la Catedral de Cuernavaca, lo cual causó apasionadas polémicas por el acentuado modernismo que impuso. Luego siguieron la Parroquia de San Diego en Cuautla, 1960; el Monasterio Benedictino del Tepeyac en Lago de Guadalupe, en su primera etapa, 1970; la Capilla Ecuménica de la Paz en Acapulco, en su conjunto, 1971; el Monasterio Benedictino del Tepeyac, en su segunda etapa, y la ampliación del Colegio del Tepeyac del Lago, 1972.  

Otros de sus diseños y readaptaciones de los espacios litúrgicos fueron: la capilla del Seminario Conciliar de la Arquidiócesis de México; el estudio, rescate histórico y la adaptación litúrgica del presbiterio y del coro de los canónigos de la Catedral Metropolitana de Guadalajara, por cierto, el diseño también provocó otra gran polémica, porque implicaba retirar el ciprés de mármol del siglo XIX.  

A nivel internacional dio asesoría en el diseño o la renovación litúrgica de las siguientes obras: Capilla de la Abadía Benedictina de Santa María en Medellín, Colombia, 1973; Capilla del Priorato Benedictino de Tibatí, Bogotá, Colombia, 1973; Parroquia de Santiago, Atitlán, Guatemala, 1973; Capilla de la Abadía Benedictina de La Pierre Qui Vire, Francia, 1979; Capilla Guadalupana de la Basílica de Nuestra Señora de Lourdes, Francia, 1979; estudio de las modificaciones de la Abadía Benedictina de Monserrat, Barcelona, 1979; Capilla de la Abadía Benedictina de Amplefort, Inglaterra, 1980. Se considera su obra cumbre el diseño de la nueva Insigne y Nacional Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe. El abad de la Basílica Guillermo Schulenburg Prado enunció en sus memorias las aportaciones de Fray Gabriel: el diseño de una basílica efímera con motivo del 75° aniversario de la coronación pontificia de la imagen guadalupana; los diseños de los requerimientos litúrgicos para la nueva Basílica –altar, sede, ambón, marco del cuadro del ícono mariano, la capilla abierta–, y fue miembro de la comisión encargada de la conservación y protección de la imagen de la Virgen de Guadalupe, y fue experto en el ritual romano para la dedicación litúrgica del edificio, el 12 de octubre de 1976.  

Ante la pregunta de una periodista, quien le atribuía ser “el diseñador de los detalles” de la Basílica, Fray Gabriel le contestó: “Usted dice que me ocupo de los detalles. Le puedo decir que he estado en el equipo ocupándome de todo con el arquitecto [Pedro] Ramírez Vázquez que preside el equipo. Él es el director de la obra, con el arquitecto José Vivenjure, con Alejandro Shoenhofer y yo, somos este equipo que desde un principio hemos estado analizando el proyecto en su conjunto. O sea que estoy como arquitecto, como sacerdote y como asesor litúrgico de la obra”.