Pablo Cabañas Díaz/Noticias y Debate M3

CDMX, 30 de junio, 2021.- Ernesto de la Torre Villar (1917 -2009), cursó sus estudios en la Escuela Nacional de Jurisprudencia y en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México. Realizó sus posgrados en El Colegio de México, en la Escuela Nacional de Antropología y en la Escuela de Altos Estudios de la Universidad de la Sorbona.

A los veinticuatro años ingresó como investigador en el Instituto Panamericano de Geografía e Historia. Fue director de la Biblioteca Nacional de México, que condujo de 1965 a 1976.

En 1944 inició sus actividades docentes en la Escuela Nacional Preparatoria. Formó decenas de generaciones y dejó su huella en numerosos estudiantes de instituciones de educación superior nacionales y extranjeras.

Fue decano del Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Nacional Autónoma de México, sus intereses lo condujeron, de manera preferente, a la historia del periodo colonial, pero no se pueden desdeñar sus importantes aportaciones a otros temas y periodos del pasado mexicano.

Se interesó por el campo de la bibliografía, el de la historia colonial, la historia de la cultura social y de la económica. Buscador incansable de testimonios documentales y bibliográficos, trabajó muchos años en el Archivo General de la Nación, en el Archivo Histórico de la Secretaría de Hacienda y, desde luego, en la ya mencionada Biblioteca Nacional.

De su autoría, son un centenar de libros originales y dos veintenas de ediciones de obras ajenas, que dan idea de lo difícil que sería hacer un resumen de su obra. Entre sus temas favoritos se incluían, en primerísimo lugar, el de la historia de la Iglesia y algunos de sus fundamentos.

La importancia del guadalupanismo en la formación espiritual de México ocupa una parte importante de las tareas historiográficas que el doctor De la Torre llevó a cabo. Fue reconocido con las Palmas Académicas de la República Francesa, el Premio Nacional en el campo de la Filosofía y la Historia, el Premio Universidad Nacional de México en el campo de Ciencias Sociales y la Orden Andrés Bello de la República de Venezuela, entre muchas otras. Vivió una larga y fecunda vida, llena de historias, todas firmadas en la colonia Olivar de los Padres de la ciudad de México.