Pablo Cabañas Díaz/Noticias y Debate M3

CDMX, 4 de julio, 2021.- Alberto Ruz Lhuillier, (1906-1979) fue un arqueólogo francés nacionalizado mexicano. Se graduó como arqueólogo en 1942 en la Escuela Nacional de Antropología e Historia. Continuó estudiando sus postgrados en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde recibió los grados de maestro y doctor en 1945 y 1965.

A partir de 1940 se dedicó a la investigación arqueológica en el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), donde fue jefe de la Zona Maya entre 1949 y 1958, y director de exploraciones arqueológicas en Palenque. En la UNAM, fue profesor de la Facultad de Filosofía y Letras, y director del Centro de Estudios Mayas. Fue miembro de varias instituciones académicas, entre la que destacan: Sociedad Mexicana de Antropología, de la Société des Américanistes, de la Société Suisse des Américanistes y de la Society of American Archaeology.

El trabajo sobre su obra en el que nos basamos para es redactar su biografía es de la autoría de Ana Luisa Izquierdo y de la Cueva y de Elaine Day Schele y lleva por título: “Alberto Ruz Lhuillier más allá del descubrimiento de la tumba del templo de las inscripciones de palenque. militancia política y arqueología maya” fue publicado en la revista de “Estudios de Cultura Maya” de la UNAM en el año de 2015.

Ruz, pasó a la historia de la arqueología científica mexicana, por su descubrimiento, el 15 junio de 1952, de la tumba de K’inich Janaab’ Pakal en el Templo de las Inscripciones de Palenque. Fue un hallazgo esencial en el desarrollo de la arqueología maya y un avance significativo para comprender su pensamiento religioso, así como sus costumbres funerarias, por tratarse de un conjunto arquitectónico, escultórico y funerario único.

Hasta ahora el estudio más completo sobre este hallazgo se lo debemos a Elaine Day Schele, en su tesis de doctorado, presentada en la Universidad de Texas en Austin en 2012.

Los trabajos de restauración en Palenque realizados por Ruz, se originaron por el interés del entonces presidente Miguel Alemán, para quien abrir puntos de interés para el turismo era una prioridad. Parte de los trabajos del sitio de Palenque fueron financiados por Nelson. Sus intervenciones no se limitaron a la arquitectura, sino también a los estucos y a la pintura mural, y hay quien afirma que fue más del 60% de su trabajo total en Palenque.

Cuando realizó sus 10 temporadas de campo en Palenque (1949-1958), siguió los cánones de su tiempo, es decir, de Manuel Gamio y Sylvanus Morley, pero principalmente los de Alfonso Caso. Hay que analizar la obra de reconstrucción a la luz de su tiempo, la única reedificación realizada que ha resultado polémica ha sido la de la torre del Palacio. Stephen y Daniel Schávelzon creen que realizó un techo con indicios no certeros.

Asimismo expresan que fue “hipotética” y que el techo de mampostería que puso Ruz en la reconstrucción no debió ser tal, ya que originalmente fue de madera y ramas, o también pudo ser plano, hecho con vigas de madera. Sin embargo, en el informe de la temporada de excavación de 1951, publicado en 1952, claramente asienta que exploró la torre y que limpió y sacó el escombro que pertenecía al techo del tercer piso.

La palabra “escombro” se refiere a restos de mampostería, es decir, a residuos de obra arquitectónica de piedra, por lo tanto, el techo pudo haber sido de piedra. Apoyan esta interpretación las copias de los dibujos que se encuentran en el American Museum of Natural History hechos por el equipo de Ruz, y los dibujos de la torre claramente muestran que su techo y cornisas habían caído al interior, quedando sobre el piso.

Otra aportación de Ruz que no ha sido valorada en toda su dimensión fue su defensa del patrimonio arqueológico nacional. En ese rubro, no sólo escribió para denunciar el saqueo, sino que logró detener a los depredadores y hasta entró en pugna con autoridades estatales, que culminaron en un gran encono hacia su persona por parte del gobernador de Yucatán, Agustín Franco Aguilar.