Pablo Cabañas Díaz/Noticias y Debate M3  

CDMX, 2 de febrero, 2021.- Ida Rodríguez Prampolini (1925-2017), nació en el puerto de Veracruz y a lo largo de su brillante carrera recibió diversos reconocimientos, entre ellos el Premio Nacional de Ciencias y Artes en el área de Historia, Ciencias Sociales y Filosofía; la Medalla Bellas Artes, y el doctorado honoris causa de la Universidad Veracruzana y el Premio Universidad Nacional.  

En la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).  

Impartió clases y fue profesora adjunta de Justino Fernández; fundó y dirigió el Instituto Veracruzano de Cultura (IVEC). En 2001 obtuvo el Premio Nacional de Historia, Ciencias Sociales y Filosofía. Fue integrante de número de la Academia Mexicana de la Historia y de la Academia de Artes y de la Unión Académique Internationale de Bruselas.  

Fue esposa del historiador Edmundo O’Gorman con quien estuvo casada solo dos años, “era más mi maestro que mi marido.” Su segundo matrimonio fue con el italiano Rugero Asta, con quien tuvo un hijo llamado Ferruccio. Su tercer esposo fue el pintor y arquitecto Mathias Goeritz, de origen alemán con quien también tuvo un hijo, Daniel.  Fundó en Veracruz 57 casas de cultura, once museos y dos escuelas de educación artística.  

Durante su trayectoria como maestra fue formadora de diferentes generaciones de investigadores, algunos de los cuales desarrollan su trabajo en el Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información de Artes Plásticas . Entre 1948 y 1949, becada por el gobierno mexicano, hizo un posdoctorado de Historia del Arte en la Escuela de Verano de la Universidad de Santander, en España, y uno más de Historia del Arte y Arte Abstracto en la Escuela de Altamira de Santillana del Mar. En la década de 1950, su formación en historia del arte continuó en la Universidad McGill Montreal, Canadá, en las universidades italianas de Perugia y Bolonia, así como en la Escuela de San Luca de Venecia y en otros centros de estudio europeos.  

Gracias a su capacidad y empeño, después de dar clases en diversos colegios privados, ingresó a la Facultad de Filosofía y Letras en 1954, y en 1957 se convirtió en investigadora del Instituto de Investigaciones Estéticas. En 1962 fue nombrada profesora adjunta de la cátedra de Justino Fernández; y empezó a disertar sobre arte moderno y contemporáneo, sin abandonar su afán de conocimientos haciendo investigaciones incluso para el Museo de Arte Moderno de Nueva York.  

En la Facultad de Filosofía, como profesora de Arte Contemporáneo, dirigió medio centenar de tesis de licenciatura, maestría y doctorado. Fue investigadora emérita de la UNAM y presidenta del jurado de la II Bienal de La Habana e integrante del jurado de la IX Bienal de Sao Paulo. Entre los libros de su autoría se encuentran: La crítica de arte en México en el siglo XIX, 1810-1903; El surrealismo y el arte fantástico de México; El arte contemporáneo, esplendor y agonía; Presentación de seis artistas mexicanos: Gunther Gerzso, Kazuya Sakai, Sebastian, Mathias Goeritz, Vicente Rojo, Manuel Felguérez; Juan O’Gorman. Arquitecto y pintor; Ensayo sobre Cuevas; Variaciones sobre arte; Luis Nishizawa. Naturaleza interior, naturaleza exterior y Francisco Zúñiga y el canon de belleza americana.  

Vivió retirada en Veracruz desde el 2009, nonagenaria, dedicaba la mayor parte del día a enterarse de los acontecimientos culturales y políticos del país.. El último mes de su larga y apasionante vida, decidió releer clásicos de la literatura. El 26 de julio, en un evento inesperado pero tranquilo, Ida Rodríguez partió en su último recorrido. Sus allegados, que rápidamente identificaron la fecha como el aniversario de la Revolución cubana, notaron la feliz coincidencia por el aprecio que la académica tuvo con el movimiento castrista. Trabajando hasta el último momento, había dictado su último texto, un prólogo para un estudio sobre quien fue su esposo Mathias Goeritz, dos días antes.