Pablo Cabañas Díaz/Noticias y Debate M3  

CDMX, 1 de octubre, 2020.- En el sexenio de Miguel De la Madrid, Miguel Ángel Félix Gallardo logró algo que se consideraba imposible: constituir una federación dedicada a transportar en gran escala a Estados Unidos primero marihuana, y luego cocaína proveniente de Colombia.  

Félix Gallardo, creó un imperio de la nada, tenía olfato para el negocio. Fue el primero en cerrar tratos con los Carteles de Medellín y de Cali, cuando Estados Unidos cierra las rutas del narcotráfico en el Caribe. Los colombianos le pagaban tres mil dólares por cada kilogramo de cocaína colocada en Estados Unidos.  

Don Winslow, escritor estadounidense sobre el narco mexicano señala lo siguiente: …”en algún momento se dieron cuenta de que su producto real no eran las drogas, sino la frontera de tres mil kilómetros que comparten con Estados Unidos y su capacidad de pasar contrabando a través de ella.  

“Gallardo creó el llamado trampolín para pasar la droga desde México. Dejó atrás la idea de que quienes dirigían el negocio eran caricaturizada en el imaginario popular por sus botas y sombrero vaqueros. Tras su captura el gobierno mexicano divulgó la idea de que el capo nacido en Culiacán, ya en prisión, había organizado una reunión con sus principales allegados —puros traficantes sinaloenses— a fin de asignarles a cada uno el lugar del país en el que trabajarían de ese momento en adelante. Según la versión esparcida, el histórico reparto habría sido a grandes rasgos el siguiente:  

Gallardo, fue llamado “Jefe de Jefes” es el único de los fundadores del cártel de Guadalajara que sigue en prisión. Casi ciego y sordo cumple una sentencia de 37 años por el asesinato del ex agente de la DEA, Enrique Camarena Salazar, en 1985. Fue detenido el 8 de abril de 1989y desde entonces permanece en prisión, hoy se encuentra casi sordo y ciego.  

El “Jefe de Jefes” nació en Culiacán, Sinaloa el 8 de enero de 1946, durante 17 años trabajó en la Policía Judicial del Estado donde fue asignado como escolta del entonces gobernador de Sinaloa, Leopoldo Sánchez Celis. Inició la repartición de las plazas más importantes del país para este negocio ilícito y comenzó el ascenso de Amado Carrillo Fuentes, el Señor de los Cielos, quien era sobrino de Ernesto Fonseca Carrillo, Don Neto, otro de los líderes del extinto Cártel de Guadalajara, al igual que Rafael Caro Quintero. Pero ¿a qué otros personajes les dejó las ciudades más importantes para el tráfico de drogas?  

Su ruina empezó luego del asesinato de Enrique “Kiki” Camarena, agente de la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) el 9 de febrero de 1985, en Guadalajara, Jalisco, los gobiernos de México y Estados Unidos, principalmente, comenzaron una cacería en contra de los principales líderes de dicha organización criminal, es especial de Caro Quintero y Félix Gallardo, quienes fueron señalados como los actores materiales e intelectuales del crimen.  

La repartición de las principales plazas del narcotráfico que el “Jefe de Jefes” ordenó solo quería decir que otros vendedores de sustancias ilegales podían llegar a estos lugares, pero pagando una cuota. Según el finado periodista Jesús Blancornelas, en las propias palabras de Félix Gallardo, él nunca sostuvo una reunión con los capos antes mencionados y afirmó que fue Guillermo González Calderoni comandante de la Policía Judicial Federal (PJF) en Monterrey e importante funcionario en la entonces Procuraduría General de la República (PGR), quien realiza todo.  

González Calderoni, fue director de Intercepción Aérea, Terrestre y Marítima de la extinta Procuraduría General de la República (PGR), tras las rejas en septiembre de 1994, luego de haber sido detenido en McAllen, Texas, acusado de los delitos de enriquecimiento ilícito, abuso de autoridad, tortura y contrabando, no obstante haber sido señalado como uno de los principales protectores del narcotráfico en el país.